Un viaje a través del cine, con el hombre
y la sociedad como protagonistas

“The Swell Season”: Cuando la vida se impone al espectáculo

Soy uno de los que se sorprendieron gratamente con “Once”, de aquellos que disfrutaron con su frescura interpretativa, con la energía de sus canciones, con la delicadeza con que nacía una historia, con la manera en que se sugería un futuro esperanzador. Cuando se estrenó su secuela, “The Swell Season”, hubo quien me la desaconsejó y me advirtió que me defraudaría. Por diversas circunstancias, entonces no pude verla… pero quedó apuntada en mi agenda para cuando surgiera la oportunidad. Ha sido ahora, y no salgo precisamente con un juicio negativo sobre ella. Es verdad que ya no fascina de la misma manera o que las nuevas canciones no tienen la fuerza de las anteriores, y también que la historia de ruptura carece del desgarro emocional de otros desencantos amorosos… pero “The Swell Season” tiene más verdad que “Once”, respeta con mayor pulcritud las normas del falso documental, y transmite emociones más próximas a la realidad que su predecesora.

 

Glen Hansard y Markéta Irglová han triunfado y obtenido un Oscar, e inician una gira musical de dos años. Tanto tiempo juntos y tantas cosas en común les han acercado hasta formalizarse una relación entre ellos. Pero Glen es un hombre duro, forjado en la lucha del cantautor que sale a la calle, que duerme poco y se pone delante de los focos sin problema…, mientras que Mar es una joven de 19 años, más bien frágil y tímida, seria y sin afán de notoriedad, que se siente incómoda entre tantos flashes. El cansancio y la distinta perspectiva del mundo del espectáculo hacen que surjan opiniones distintas sobre el modo de actuar, que las discusiones se hagan frecuentes, que la distancia aumente hasta que la relación se haga imposible. Quizá por eso me la desaconsejaron, porque carece de un happy end con perdices en el menú de comida. Pero hemos asistido al diferente ritmo de maduración de dos personas ante la rutina y la dificultad de la vida -y por tanto a su desencuentro-… y eso queda magníficamente retratado.

En “The Swell Season” encontramos una triple perspectiva de la vida: Glen como luchador infatigable y artista independiente que busca la autenticidad ante el público y sentirse a gusto consigo mismo, Mar como mujer sencilla que se siente arrollada por un universo que no respeta la intimidad y por un entorno hostil que le incomoda, y la madre de Glen como… madre orgullosa de un hijo que ha recibido un Oscar y que debería salir continuamente en la prensa. Después, está el padre alcohólico que se niega a abrir su alma antes de morir…, con una actitud que dista mucho de la de su hijo, que se muestra tal cual en la letra de sus canciones. Prueba de ello son las dos canciones finales de la secuela, en la que Mar pide perdón pero abre un espacio “a la esperanza en la otra vida… porque los lazos entre ellos han existido y han sido intensos”; o en la que Glen afirma que “han sucedido tantas cosas que no entendíamos y que conducen a la duda…”.

Al final, Nick August-Perna, Chris Dapkins y Carlo Mirabella-Davis -directores de la cinta- nos han dado una película auténtica y veraz, no un ascenso y caída en plan Hollywood. Es más bien un trozo de vida en la que se intenta convivir con el éxito y madurar con la convivencia, para terminar habiendo crecido con la experiencia y dispuestos a seguir adelante… porque esto no ha hecho más que empezar.

Imagen de previsualización de YouTube

En las imágenes: Fotogramas de “The swell season”, película documental distribuida en España por Avalon © 2011 Elkcreek Cinema. Todos los derechos reservados.

Publicado el 3 mayo, 2014 | Categoría: 7/10, Año 2011, Documental, Opinión, USA independiente

Etiquetas: , , , , , , , ,

Deje un comentario

Copyright © 2008 La mirada de Ulises. Todos los derechos reservados | Diseño: YGoY, modificado por rafacas | Cabecera: Echeve