Un viaje a través del cine, con el hombre
y la sociedad como protagonistas

Seminci’58: Una ventana al cine de autor

La Seminci trae a Valladolid, un año más, un buen puñado de películas que habrá previamente espigado por medio mundo. El sábado 19 de octubre levantará el telón con “Tots volem el millor per a ella” de la catalana Mar Coll, para clausurarse el día 26 con “Walesa, la esperanza de un pueblo” de Andrzej Wajda. José Coronado será el padrino de la Gala de Inauguración y Nancho Novo quien la presente al público, mientras que Paul Schrader y Jacques Audiard recibirán la Espiga de Honor, lo mismo que los españoles Concha Velasco y José Sacristán (Víctor Erice declinó el galardón por considerar que debe darse exclusivamente a los actores y a las películas). Por su parte, el propio Sacristán, Javier Corcuera y José Luis Guerín impartirán unos talleres de cine con conferencias sobre su trabajo creativo.

En total, podrán verse 173 películas de un total de 1.800 propuestas recibidas, con un presupuesto de 2.282.000 euros -similar al de la pasada edición, tras la drástica reducción de los últimos años-, gracias sobre todo al apoyo institucional del Ayuntamiento de Valladolid. El sello de autor, el compromiso social, la diversidad de procedencia geográfica y la voluntad de combinar figuras de renombre con jóvenes talentos a los que descubrir: esas son las notas de la Seminci que Javier Angulo trata de salvaguardar en estos tiempos de crisis. Este año, entre las películas que participan tendremos seis trabajos seleccionados para representar a sus respectivos países en los próximos Oscar.

La Sección Oficial habrá ofrecido diecinueve películas, dieciséis a concurso por la Espiga de Oro -dos figuran fuera de competición, además de la de Wajda-, galardón que tendrá que fallar el jurado presidido por el director haitiano Raoul Peck. Entre ellas, encontramos autores consagrados como Yoji Yamada con un guiño al maestro Ozu en “Una familia de Tokio”, la francesa Agnès Jaoui con “Au bout du conte”, el belga Stijn Coninx con “Marina” o el matrimonio polaco de los Krauze con “Papusza”. A su lado, jóvenes promesas como Destin Cretton con “Short Term 12” o Caroline Strubbe con “I’m the Same, I’m an Other”… por citar algunas, y los españoles Santiago Tabernero con “Presentimientos” y Jordi Cadena con “La por (El miedo)”. Punto y aparte será “Centro Histórico”, trabajo-homenaje a la ciudad de la cultura que fue Guimerães, realizado por cuatro pesos pesados del cine como son Víctor Erice, Manoel de Oliveira, Pedro Costa y Aki Kaurismäki.

Como siempre, la sección Punto de Encuentro -la paralela del festival- será una apuesta por lo desconocido y una auténtica Caja de Pandora. Presentará nueve operas primas y seis segundas películas… por lo que el espectador no tendrá más remedio que dejarse sorprender. Hay trabajos que vienen de Afganistán (“Wajma”) y también de Australia (“The Rocket”, nominada a los Oscar y fuera de concurso), aunque Europa es la mayor fuente de películas que aspiran a salir servirse de la Seminci como trampolín. Como la Sección Oficial, tendrá su propio apartado dedicado a los cortometrajes, que además se reserva su Noche del Corto Español y la presentación de los últimos trabajos de alumnos de la ECAM (Escuela de Cine de Madrid).

Los documentales tienen en Tiempo de Historia su lugar con 18 largometrajes, mientras que en esta edición la Seminci ofrecerá una retrospectiva del director norteamericano Paul Schrader y un ciclo sobre el cine marroquí del siglo XXI con 20 títulos (17 películas de ficción y 3 documentales). Completa la Semana la sección Spanish Cinema con algunas de las películas españolas que han triunfado durante el último año como “15 años y un día” y otras que han tenido una menor distribución como “Stockholm” o “Los ilusos”, así como varias proyecciones especiales y otras dedicadas al cine de Castilla y León.

 

Pasando a las novedades de esta edición, tendremos Miniminci, un festival paralelo destinado a los más pequeños con películas de animación dobladas para facilitar su comprensión, y con la intención de fidelizar al público desde temprana edad. A esa propuesta hay que añadir la SEMINCI Joven, con una selección de películas de las diferentes secciones del certamen que se ofrecerá a estudiantes de ESO y Bachillerato, en horario lectivo y con entrada gratuita. Desde aquí, solo podemos felicitar a la dirección por estas iniciativas, porque son una buena inversión en cultura y en amor al cine. Lo mismo que el nacimiento de la Seminci Factory, contenedor digital de proyectos de cine europeo que permite a los creadores mostrar sus trabajos y gozar de asesoramiento, promoción y ayudas de diversas instancias públicas y privadas.

Ocho días de buen cine y una ventana al mundo -en expresión de César Combarros en su libro del 50 aniversario- para descubrir otras formas de pensar y de ver la vida, con problemas e interrogantes universales, con perspectivas críticas y singulares. Bastantes de los protagonistas pasarán por la ciudad para presentar sus trabajos, para atender a los medios de comunicación y al público. Solo nos queda esperar que la programación no haya cargado las tintas en los aspectos más negativos y sórdidos, que deje un lugar a la esperanza y la risa -aunque la comedia no sea la especialidad de la Seminci-, porque siempre se agradece respirar aire puro en medio de los problemas de la vida. 

En las imágenes: Carteles de las distintas secciones y ciclos de la 58 edición de la Seminci, © 2013 Semana Internacional de Cine de Valladolid. Todos los derechos reservados. Fotogramas de “Tots volem el millor per a ella” y de “Walesa, la esperanza de un pueblo”, © 2013. Todos los derechos reservados.

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Publicado el 11 octubre, 2013 | Categoría: Año 2013, Opinión, Seminci

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Un comentario en “Seminci’58: Una ventana al cine de autor”

  1. Manuel Márquez

    Vaya lujo, Julio; espero que puedas disfrutarlo al máximo de tus posibilidades. Desde luego, ese trío de ‘formadores’ que mencionas al principio (Sacristán, Corcuera y Guerín) ya valdría la asistencia, aunque no se proyectara ni una sola peli. No tienen el relumbrón de las megaestrellas que se suelen llevar los superpremios de Donostia, pero seguro que llevan muchísimo más cine dentro (que se supone que es de lo que se trata…).

    Un abrazo y hasta pronto.

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