Un viaje a través del cine, con el hombre
y la sociedad como protagonistas

“(500) días juntos”: La arquitectura efímera del amor

Rescatamos hoy una comedia romántica, de genuino e independiente sabor americano, que se estrenó hace tres años: “(500) días juntos”, de Marc Webb. La película se nos presenta como la típica “historia de chico conoce chica…” aunque pronto se encarga el narrador de advertir que no se trata de una historia de amor sino todo lo contrario. Esto nunca quedará del todo claro porque entre Tom y Summer hay algo más que un sentimiento de amistad, aunque también es cierto que no se sabe bien en qué consiste y cómo se identifica el amor… porque su relación es algo que no se quiere etiquetar ni reducir. Tom cree en el amor y ha diseñado una arquitectura -o una tarjeta de felicitación- en la que todo cuadra a su gusto… pero que resulta frágil y efímera. Uno se pregunta si será producto de un cuento de hadas o de un hogar construido con muebles de IKEA. De hecho, dos de las mejores secuencias de la película se dan en la imaginación de este joven enamorado, bailando en el parque y rodeado y felicitado por todos, y en el interior de uno de los establecimientos de la empresa sueca (en una divertida escena de matrimonio).

Si la esencia del amor no son unas relaciones sentimentales (eso es lo que Summer le dice en uno de sus primeros encuentros), si no basta con hacerse confidencias para que se vayan mermando el muro de la distancia -con el temor a sufrir heridas emocionales-, si no se reduce a encuentros de una noche… Entonces ¿qué es el amor? Tras 500 días juntos, parece que es algo así como un sentimiento inexplicable que llega por sí solo, fruto de una coincidencia imprevisible y de una franqueza que no entiende de eufemismos -todo lo contrario a esas tarjetas complacientes y falsas-, y también una mezcla explosiva entre lo que se genera en un sueño bonito y lo que aporta el sentido de la realidad… porque junto a los buenos momentos hay otros que no son tan buenos, y porque “la mujer de mi vida” puede ser esta pero también aquella (sabiduría que habla por boca de la espabilada hermana pequeña de Tom).

Realmente, el pobre Tom sufre de lo lindo sus vaivenes emocionales y sus desconciertos amorosos… como no podía ser de otro modo, y pasa del arrobamiento al hundimiento en un santiamén (basta ver su rostro al abrirse el ascensor en días distintos). Pero más interesante es la actitud de Summer ante el amor, contemplada a la luz del desenlace: del no querer ser “la novia de” ha pasado a… Y es que estas cosas no se pueden entender, y simplemente… pasan, aunque en cierta medida su sueño pueda considerarse ya como premonitorio y una cosa sea volar libremente y otra sentirse increíblemente sola en ese vuelo. Ahí están esas preguntas que se hace al final: “Y si hubiera llegado diez minutos más tarde, y si…”. Ella lo atribuye al destino, pero en realidad tendría que hablar de la misma vida… que no es como uno la pinta (extraordinario es la traslación de los dibujos a la realidad) ni como se imagina, sino como llega en realidad.

Al ver “(500) días juntos” uno se pregunta por la razón del éxito de la película, y la respuesta rápida es que por la frescura y dulzura que respira en todo momento… esencia del enamoramiento que se nos cuenta y que su director Webb consigue capturar sin artificio. Analizando un poco más la cinta, nos encontramos con un guión equilibrado y que nos lleva hacia adelante y hacia atrás, para sentir con los protagonistas sus altibajos… con una chispa e ironía inteligentes, con una puesta en escena moderna y desenfadada, con un montaje ágil y eficaz, por no hablar de las interpretaciones de Joseph Gordon-Levitt y Zooey Deschanel, un acierto de casting por la buena química que desprenden. Al final, resulta una cinta deconstruida… porque el amor comienza siendo así, un sentimiento hecho a base de jirones y de efluvios de emoción, hasta que el edificio se asienta porque la vida exige “algo de coherencia, para levantarse por la mañana sabiendo qué sentimientos son verdaderos”, como dice el atribulado Tom. Estamos, en definitiva, ante una película posmoderna que llega a buen puerto porque… “sinceramente te deseo que seas feliz”.

 Imagen de previsualización de YouTube

En las imágenes: Fotogramas de “(500) días juntos” – Copyright © 2009 Fox Searchlight Pictures y Watermark. Distribuida en España por Hispano Foxfilm. Todos los derechos reservados.

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Publicado el 3 octubre, 2013 | Categoría: 8/10, Año 2010, Comedia, Drama, Opinión, Romance, USA independiente

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