Un viaje a través del cine, con el hombre
y la sociedad como protagonistas

“Contagio”: Virus contemporáneos

[7/10] En este comienzo de milenio, cuando el hombre lucha denodadamente por crear una sociedad más cómoda y segura, parece que nos encontramos abocados a sufrir en cualquier esquina y sin remedio. No ganamos para sustos ante conflictos que surgen por doquier amparados por la industria armamentística cuando no son provocados por el fanatismo ideológico, o ante la corrupción de corporaciones farmacéuticas o de la clase política dirigente, o ante unos medios de comunicación que contaminan la verdad con intereses partidistas. Nadie está inmune a tanto virus como nuestra sociedad ha generado… y que la está llevando a la tumba. De mostrárnoslo se encarga Steven Soderbergh en “Contagio”, thriller de catástrofes y tono apocalíptico donde un virus para el que no hay vacuna pone sobre el tapete lo mejor y lo peor de la raza humana.

Como corresponde a un mundo global en que las comunicaciones han reducido las distancias, dicho virus se propaga a velocidad supersónica y el contagio pasa a epidemia en menos que canta un gallo. De eso se encarga la propia naturaleza y la inestimable ayuda de los medios, que saben generar la noticia cuando la hay o cuando interesa, unas veces en interés de informar una población que sufre los abusos de quienes tienen el poder y otras en beneficio propio. En ese sentido, es muy interesante el personaje del bloguero free lance que interpreta Jude Law (aunque un poco caricaturesco) por responder a un arquetipo muy extendido en la actualidad y de enorme influencia social, carente a veces de responsabilidad y prudencia al lanzar información.

Pero ni el virus biológico ni el informativo son los únicos a los que apunta Soderbergh en su película pues otro, el virus político y la desconfianza que genera en la sociedad, queda reflejado en ese saqueo y pillaje producido ante la dudosa distribución de la vacuna conseguida… y prueba de ello está en los movimientos sociales surgidos recientemente. Y no podemos olvidarnos del virus del desamor que tantos cadáveres deja en vida, y que el personaje de Matt Damon sufre en sus propias carnes… aunque siempre le quede la esperanza de que las jóvenes generaciones aprendan a ser fieles al amor, según se desprende de esa escena balsámica en que contempla a su hija bailando. Todos los virus de nuestro mundo se incuban en esta inteligente y cerebral película que avanza a un ritmo tan vertiginoso como el propio virus, donde el montaje se convierte en hábil recurso para dar dinamismo e ir de un lugar a otro, de una vida a otra, sin perder la conexión con la cepa… que no es otra que el miedo.

Viendo el plantel de actores del reparto, uno se asusta porque es un privilegio tener a los mencionados Jude Law y Matt Damon, lo mismo que a Marion Cotillard (su personaje está algo desconectado del resto, pero su historia es bonita y a la vez inquietante), a Laurence Fishburne (su sola presencia ya imprime carácter), o a Kate Winslet y Gwyneth Paltrow (aunque en estos casos el virus nos prive de ellas enseguida). Buenos trabajos para una historia equilibrada, con su contenida crítica al poder mediático y la denuncia por la injusticia con los más desfavorecidos, con los suficientes tecnicismos para dar verosimilitud a lo contado pero sin abandonar al espectador, con abundantes momentos de angustia (es inevitable la reiteración de pasajes para la propagación del virus y generar una tensa espera en el espectador) pero también de emoción al asistir a heroicos comportamientos de algunos hombres (y mujeres) buenos.

Por eso, Soderbergh nos da una película que es más que un entretenimiento para pasar el rato, porque consigue fundir a tanto personaje secundario en una trama unitaria que interesa e inquieta al espectador, porque transforma una narración lineal y una historia muy vista en un film nada sensacionalista que toca varias teclas víricas, porque su construcción hollywoodiense nos ayuda a seguir confiando en una sociedad amenazada por numerosos virus contemporáneos… pero ante los que se puede rectificar y aprender a ser inmunes.

Calificación: 7/10

Imagen de previsualización de YouTube

En las imágenes: Fotogramas de “Contagio”, película distribuida por Warner Bros. Pictures International España © 2011 Warner Bros. Pictures, Participant Media, Imagenation Abu Dhabi y Double Feature Films. Todos los derechos reservados.

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Publicado el 16 octubre, 2011 | Categoría: 7/10, Año 2011, Ciencia-ficción, Críticas, Thriller, USA independiente

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