Un viaje a través del cine, con el hombre
y la sociedad como protagonistas

“No habrá paz para los malvados”: Negrura en el alma y en el mundo

[7/10] El comienzo de “No habrá paz para los malvados” nos presenta a un policía dado al alcohol, que parece abusar de su placa con quien no se somete a sus deseos. En un arranque de violencia y brutalidad, ese inspector llamado Santos Trinidad mata a sangre fría a tres individuos en un prostíbulo, pero un testigo del asesinato logra huir. Lo hemos visto casi en silencio y en penumbra porque las palabras escasean y la fotografía se apunta al claroscuro, como queriendo velar el pasado de ese hombre amargado y ocultar la negrura de su alma atormentada. Enrique Urbizu traza con acierto unas atmósferas turbias para descender a las cloacas de la lucha contra el narcotráfico colombiano y el terrorismo islámico, a la vez que se adentra en ese siniestro personaje que ahoga sus penas en alcohol y que está decidido a poner orden en el mundo y en su propia conciencia.

El director demuestra un buen manejo de la cámara para hablar con imágenes duras y secas, y sabe sacar partido a los silencios y miradas de un policía que vive en el abismo más sombrío y sórdido. Con pocos trazos y escasa información -los diálogos son tan parcos como pobres y insustanciales, según corresponde al ambiente marginal que muestra- Urbizu nos permite vislumbrar lo que pudo suceder en la misión colombiana de Santos Trinidad, sin llegar a explicárnoslo en detalle y dejándolo oculto en la ambigüedad de la corrupción. No hace falta saber en que consistió su culpa, negligencia o el motivo de su venganza… porque lo importante es dejar constancia cómo ese buen policía se convirtió en un hombre derrotado, arrastrado y vacío, hasta que un día resolvió poner fin a su infierno y tomarse la justicia por su mano.

La planificación, fotografía y montaje ayudan a construir el personaje que interpreta magníficamente José Coronado, en un trabajo muy físico desde la contención de los gestos hasta unos andares que reflejan los tumbos de su vida… aunque también con un perfil muy interiorizado y complejo, pues su mirada perdida y oscura da tanto miedo como la pistola que usa con facilidad. Su presencia da cuerpo y densidad al trabajo, y permite que la cinta discurra por los terrenos del estudio psíquico -que no psiquiátrico- y atrapen la atención del espectador. Por eso, si la película de Urbizu funciona como thriller psicológico es gracias al personaje y al actor que dan vida a ese nuevo “ángel exterminador”. Otra cosa distinta es que atrape al espectador como película de investigación policial o de thriller de acción, pues su ritmo no ayuda a seguir una trama de corrupción internacional… aunque es el adecuado para ahondar en esa perspectiva anímica. El director de “La caja 507” prefiere no seguir el patrón hollywoodiense y no explicarlo todo -aunque se ajuste al género clásico del cine negro-, sino dejar que las imágenes hablen por sí mismas, como en esos dos últimos planos del Centro de Ocio en un silencio que transmite una paz… que no tenían los malvados.

Si el retrato y presencia de Coronado son merecedores de las más elogiosas críticas, no sucede lo mismo con los secundarios. Ninguno de los mafiosos queda caracterizado con matices, como tampoco se detiene el director en los demás policías o en la juez Chacón que lleva el caso… planos en su trabajo y en su vida interior. Estos agentes del orden han elegido la vía de la legalidad y de la ética… y siempre llegan tarde al lugar de los hechos -o al menos por detrás del justiciero-, pero también llevan una vida rutinaria y gris, sin conflictos ni demasiadas complejidades interiores. Quizá por eso ninguno de ellos tenga peso ni color en un guión que no mira tanto a la falta de paz para los malvados, como a ese hombre de conciencia oscura y atormentada, de falta de escrúpulos y vacío existencial… A pesar de ese desequilibrio en el dibujo de los personajes, estamos ante un thriller psicológico de cuidada factura y con un director que demuestra personalidad propia, y eso es de agradecer.

Calificación: 7/10

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En las imágenes: Fotogramas de “No habrá paz para los malvados”, película distribuida por Warner Bros. Pictures International España © 2011 LaZona, Telecinco Cinema y Manto Films. Todos los derechos reservados.

Publicado el 24 septiembre, 2011 | Categoría: 7/10, Año 2011, Críticas, España, Thriller

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4 comentarios en ““No habrá paz para los malvados”: Negrura en el alma y en el mundo”

  1. Unicornio

    Me he salido dos veces del cine en toda mi vida. La última, el pasado lunes viendo «Los pasos dobles» de Isaki Lacuesta. Qué patético, pero qué patético que se le conceda un premio así a un bodrio infumable como lo que ha presentado este año.

  2. Julio

    Unicornio, espero ver Los pasos dobles» y hacer la crítica el lunes o martes próximo. Iré -aparte de porque no hay nada mejor en la semana sobre lo que escribir- por el gran recuerdo que tengo de «La leyenda del tiempo». También me pareció buena «Los condenados» y algo menor «Cravan vs Cravan».

    Isaki Lacuesta es buen director de cine, aunque minoritario por moverse entre lo documental y lo metafórico… aunque habrá que ver en esta ocasión, después de leer tu comentario y ver cómo se llevaba la Concha de Oro.

  3. Unicornio

    ¿Sabes qué es lo peor de todo? Que yo vivo en un pueblo aragonés donde, para ir al cine, tengo que hacer 52 kms. si quiero ver una película. Que me programo mis vacaciones y compro religiosamente mis entradas para ir todos los años esos 4 días sagrados que paso en Donostia viendo cine. Que no voy al festival a emborracharme ni a hartarme de pinchos o de cenas pagadas en Arzak, como los miembros del jurado que han decidido premiar su película. Que veo películas porque me encanta el cine y no porque me lo mande ningún crítico. Por todo eso me siento tan enfadada y tan indignada por las palabras de Lacuesta al recoger su premio; porque no sé yo si llamar borrachos y tontos a quienes vimos su película y nos pareció un tostón es una buena manera de respetar al público que en definitiva es quien paga por ver tus películas. A mí que critique a los críticos me da un poco igual, es como un juego. Pero la referencia a la inteligencia (o falta de) del espectador en la entrega del premio sobraba, porque Isaki Lacuesta no es nadie para dudar de la inteligencia de nadie que se ha recorrido 600 kms para, entre otras cosas, ver su película.

  4. Unicornio

    p.s. por cierto que ya lo que me faltaba, leer a Bai Ling en su Twitter reconociendo… ¡¡¡que se durmió en dos películas!!! Tronca, ¡¡que eres miembro del jurado!! Y luego leer a Arriaga diciendo que «Las decisiones que tomamos como jurado fueron guiadas por la valentía (coraje, huevos, cojones)». Así que nada, en tu próxima crítica tú escribe como siempre pero no te olvides de introducir esas tres palabras mágicas, que parecen ser la nueva vara de medir.

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