Un viaje a través del cine, con el hombre
y la sociedad como protagonistas

“Camino a la libertad”: Sobrevivir a la mentira

[7/10] No son los nazis sino los soviéticos quienes ahora torturan, mienten y encierran a quien sea “extranjero” a su ideología de poder. Estamos en 1939 y la 2ª Guerra Mundial comienza con el reparto de Polonia y Europa entre Hitler y Stalin, mientras los gulags se constituyen en cárceles de inhumanidad y algunas conciencias –obligadas por falsas denuncias o decepcionadas por la utopía marxista– se convierten en prisiones de la culpa y la ausencia. En Siberia, varios prisioneros deciden un día de ventisca escaparse y emprender una auténtica odisea de miles de kilómetros atravesando la vasta estepa rusa, los interminables desiertos mongoles o las nevadas montañas del Tíbet. Una hazaña imposible para un grupo de hombres desesperados, sin agua ni comida y con precio puesto a su cabeza, pero decididos a no parar… porque tienen un motivo.

En “Camino a la libertad” nos ponemos en marcha conducidos por la mano experta de Peter Weir. El director australiano logra construir un relato épico sin apenas momentos álgidos de dolor o emoción, sin recurrir al efectismo que una banda sonora subrayada podría aportar, con la contención en la dirección de actores que hace humanos a los personajes sin caer en lo sensiblero. Nos regala un retrato duro de una situación extrema en donde sabe mantener el tono de libertad que anhela cada héroe por necesidad. Ellos son un grupo variopinto de procedencia, formación, mentalidad y motivación: hay quien se presenta como prototipo de la bondad y quien destaca por su pragmatismo, quien aporta su cuchillo o sus dibujos, y también quien contribuye con su buen humor o con sus oraciones.

Todos tienen su historia personal y cada cual trata de aportar lo que tiene para llevar a buen puerto la empresa. Pero, en el ejercicio de su libertad, habrá quien un día decida regresar o tomar otro camino, quien se quede en el intento o quien persista en su propósito. Porque lo que Weir nos muestra es la gesta de tres hombres que atravesaron Siberia y llegaron a la India (a partir de los recuerdos del polaco Slavomir Rawicz)… pero también el modo de caminar por la vida, sin gulags de alambradas ni de conciencias violentadas. Excelente fotografía y bellos parajes cargados de fuerza dramática –National Geographic está en la producción– para estas jornadas de supervivencia y superación, en que los actores dan la talla como la dieron los hombres que en la realidad emprendieron la huida hacia adelante. Siendo muy dignas sus interpretaciones, se hace necesario destacar la labor de casting, pues Ed Harris ofrece el perfil ideal para el norteamericano dolido y desencantado, mientras que el joven Jim Sturgess pone rostro a la bondad del carismático líder, y Colin Farrell crea el personaje más complejo por paradójico e imprevisible.

De manera intencionada, hemos dejado al margen de los comentarios al personaje de Saoirse Ronan, que se suma a la expedición a mitad de camino. Su personaje de Irena aporta cohesión y humanidad al grupo, y la actriz pone un toque de ternura contenida al drama vivido. En cierta manera, su presencia es como el bálsamo para el padre atormentado, la compañía para el líder angustiado por el futuro de su mujer, el nexo de unión y comunicación de unos viajeros que se guardan su pasado y sus sentimientos. Saoirse/Irena podría verse, en este sentido, como la metáfora del amor entre los hombres, indispensable para llevar a término cualquier empresa… empezando por la convivencia. De hecho, podemos decir que ella continúa de alguna manera su misión… al ver la entrañable acogida que les dispensa el pueblo hindú.

El director de “El show de Truman” nos deja una epopeya de supervivencia y de lucha por la libertad… a partir de la bondad y solidaridad de algunos hombres y mujeres cansados de la mentira. El carácter de periplo en la adversidad física y en la soledad hace que la cinta reincida en el dramatismo agónico de algunas situaciones –las alucinaciones y espejismos están muy bien recogidas, por otra parte–, que a algunos pueda hacérseles un poco larga y echen en falta algún giro dramático que relanzase la historia –quizá con algún episodio de los perseguidores soviéticos–. Sin embargo, la película goza de buen ritmo narrativo y gustará a los amantes de las historias épicas inspiradas en la realidad, a aquellos que disfrutaron con “Hasta donde los pies me lleven” o con la reciente “Katyń”. Al fin y al cabo, no siempre los nazis tiene que ser los malos de la película, y también Stalin se merece su protagonismo en este empeño por sobrevivir a la mentira… porque –como dice un personaje– “ya estamos hartos de mentiras”.

Calificación: 7/10

Imagen de previsualización de YouTube

En las imágenes: Fotogramas de “Camino a la libertad” – Copyright © 2010 ImageNation Abu Dhabi, Exclusive Media Group, National Geographic Entertainment y Exclusive Films. Distribuida en España por Aurum. Todos los derechos reservados.

Share on Facebook0Share on Google+0Tweet about this on TwitterEmail this to someone

Publicado el 8 Enero, 2011 | Categoría: 7/10, Año 2011, Críticas, Drama, Histórico, Hollywood

Etiquetas: , , , , , , , , , ,

5 comentarios en ““Camino a la libertad”: Sobrevivir a la mentira”

  1. Camino a la libertad

    […] Artículo publicado en La Mirada de Ulises […]

  2. Antonio

    Muy interesante este Camino a la libertad de gran director australiano Peter Weir aún reconociendo que no se encuentre entre sus mejores trabajos. Una conmovedora historia de superación y de enorme lucha por la supervivencia y contra los elementos climatológicos (bosque de Siberia, llanuras de Mongolia, infernal desierto del Gobi con las tormentas de arena, plagas de mosquitos, etc). En todo momento, se observa la extenuación física y degradación de los distintos personajes. Tal vez, los diálogos son algo planos y esquemáticos donde el director demuestra tener mayor interés por el climax y la ambientación que la propia caracterización de los actores, muy correctos pero sin ningún trabajo realmente memorable. Apenas importa como han llegado al Gulag del campo de prisioneros sino el proceso por el cual intentan escapar en busca de su libertad. La película, en líneas generales, está muy bien realizada con una excelente utilización de la fotografía y de la profundidad de campo con planos muy bellos en un estilo casi semidocumental. Magníficas localizaciones en Marruecos, India y los bosques, montañas y llanuras de Bulgaria. Sin duda, un título por encima de la media que merece mejores críticas de las recibidas porque también es una historia que deja poso por valores como la amistad y la épica.

  3. Julio

    Una vez más, Antonio, das en el clavo con tus atinadas observaciones: un trabajo ambiental (fotográfico y de localizaciones) superior al del retrato de personajes, y unos valores humanos despreciados por parte de la crítica… como si todo lo que sonara a positivo y edificante les espantara.

  4. Camino a la libertad (The Way Back) - Biblia&Cine | Lecturas audiovisuales desde la fe

    […] Sobrevivir a la mentira | Julio Rodríguez Chico » La Mirada de Ulises […]

  5. Camino a la libertad [dixit] - Biblia&Cine | Lecturas audiovisuales desde la fe

    […] «Nos regala un retrato duro de una situación extrema en donde sabe mantener el tono de libertad que anhela cada héroe por necesidad. Ellos son un grupo variopinto de procedencia, formación, mentalidad y motivación. […] Porque lo que Weir nos muestra es la gesta de hombres que atravesaron Siberia y llegaron a la India, pero también el modo de caminar por la vida, sin gulags de alambradas ni de conciencias violentadas.» | Julio Rodríguez Chico, en La Mirada de Ulises […]

Deje un comentario

Copyright © 2008 La mirada de Ulises. Todos los derechos reservados | Diseño: YGoY, modificado por rafacas | Cabecera: Echeve