Un viaje a través del cine, con el hombre
y la sociedad como protagonistas

“Las Crónicas de Narnia: La travesía del Viajero del Alba”: La mirada de unos niños sin malear

[6/10] La unidad de tono, estilo e intención educativa en los libros de “Las Crónicas de Narnia” está siendo respetada escrupulosamente en las sucesivas entregas cinematográficas. En todas ellas encontramos una sencillez narrativa para un mundo de aventuras infantiles, una fantasía e imaginación necesarias para creer en otras realidades escondidas detrás de un armario o de un cuadro, y unas enseñanzas humanas y cristianas para un espectador que puede quedarse en la superficie de la historia… o zambullirse en esos mares a los que C.S. Lewis impregnó de un evidente sentido trascendente y espiritual. Esa aparente ingenuidad y ese sentido placentero están presentes en cada uno de los proyectos de cine, y permanece en “Las Crónicas de Narnia: La travesía del Viajero del Alba”, de Michael Apted (“Amazing Grace”).

Ahora asistimos a una nueva historia de iniciación, en la que sus jóvenes protagonistas tienen que superar pruebas que les ayuden a madurar: hay quien tiene que quererse como es (Lucy) o asumir el lugar y papel que le corresponde (Edmund), aunque algún otro (Caspian) deberá aprender a ser un buen rey o encontrar el sentido y misión de su vida (Eustace). Cada uno debe hacer su propio viaje de crecimiento, y cada uno tendrá en el momento oportuno el soplo y la ayuda decisiva de Aslan. Lecciones para unos niños que sienten la tentación de imitar a sus ídolos, que sienten el impulso de parecer más guapos o de tener mayor poder… aunque sea a costa de la traición de una amistad. Un orgullo infantil que adopta tintes estereotipados en Eustace –nos recuerda al “pescadito” de “Capitanes intrépidos”– y que debe ser reconducido hacia el bien del grupo, y personajes que se mueven entre el complejo de culpa por no estar a la altura y la necesidad de encontrar a un padre/madre para ser ellos mismos.

Como en las cintas precedentes, seguimos asistiendo a una película amable y complaciente, agradable y familiar, educativa y con valores positivos… y sólo desde ese presupuesto puede entenderse el resultado. En esta ocasión, sin embargo, Michael Apted consigue una narrativa más precisa, engarzando bien cada uno de los episodios de esa aventura hacia la Isla Oscura, logrando un todo único que avanza a buen ritmo y con unidad de estilo. Hay momentos de acción a los que imprime gran intensidad y dramatismo como vemos en la lucha con la serpiente marina, juntos otros que apuestan por la emoción sin tapujos y con la ayuda de una banda sonora que obtiene el efecto buscado. También mejora el diseño de producción, la fotografía y los efectos especiales con esas figuras marinas de cristal tan fascinantes o con esa hermosa y luminosa mujer que hipnotiza a Caspian o Edmund, por no hablar de la entrada en Narnia, o de la interesante relación de amistad entre el dragón y el ratón… llena de humor y ternura.

Ahora Lucy ha crecido y su ingenuidad infantil ha dejado paso a los primeros apuntes  de vanidad adolescente, aunque su valentía y generosidad siguen incólumes… y aquí tiene una niña a la que debe seguir infundiendo fe para creer en lo imposible. Por eso, supone la entrada en la edad madura de Edmond y Lucy –Peter y Susan ya no necesitan ir a Narnia–, y también el momento de dar la bienvenida a un Eustace que volverá e encontrarse con Caspian para poner el valor adquirido al servicio de sus compañeros de aventura… con la ayuda de Aslan. De esta manera, las enseñanzas de los cuentos de C.S. Lewis van teniendo nuevos héroes que aprenden a vivir, y siguen teniendo vigencia para nuevas generaciones.

Si el espectador entra en Narnia y tiene fe en lo que está viendo, disfrutará porque la película está bien contada y tiene atractivo visual. Entonces podrá conformarse con la lectura superficial de una aventura más en que la Luz y el Bien tratan de imponerse a lo Oscuro y al Mal, gracias a la heroicidad de unos pequeños sin especiales cualidades. Pero si entiende el carácter alegórico sobre la solidaridad y espiritualidad del hombre que encierra la serie, entonces apreciará muchos de los pequeños detalles que esconde y que responden al espíritu de C.S.Lewis. En cualquier caso, tenemos una entretenida y cuidada película de aventuras que necesita ser vista con ojos de niño, aún no maleados por la mezquindad y escepticismo de nuestro siglo.

Calificación: 6/10

Imagen de previsualización de YouTube

En las imágenes: Fotogramas de “Las crónicas de Narnia: La travesía del Viajero del Alba” – Copyright © 2010 Twentieth Century Fox, Fox 2000 Pictures y Walden Media. Distribuida en España por Hispano Foxfilm. Todos los derechos reservados.

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Publicado el 4 diciembre, 2010 | Categoría: 6/10, Año 2010, Aventuras, Críticas, Fantástico, Hollywood

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Un comentario en ““Las Crónicas de Narnia: La travesía del Viajero del Alba”: La mirada de unos niños sin malear”

  1. SILVIA

    HOLA SOY UNA FAN DE SU PELÍCULA Y DE SKANDAR KEYNES Y GREORIE ENLEY LES MANDO MUCHOS BESOS. ADIÓS LOS KIERO MUXO TE AMO SKANDAR KEYNES. TE KIERO GREORIE ENLEY. SILVIA, BESOS.

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