La cuesta de enero y la llegada de los Oscar® determinan la cartelera

El comienzo de año viene marcado por la cuesta de enero y por la proximidad de los Oscar®. Es el mes en que algunas de las películas nominadas llegan a nuestra cartelera, y el espectador puede elegir entre “Nine”, un musical de vistosa puesta en escena y con un gran plantel de actores (fundamentalmente actrices) pero con un guión fallido y muy lejos de su referente felliniano; “Un tipo serio”, una comedia sarcástica “made in hermanos Coen” con ribetes autobiográficos y acusado cinismo antisemita; o “Up in the air”, otra comedia dramática de carga existencialista y crítica social. Si tenemos que decantarnos por una de estas tres candidatas, la de los Coen parte con cierta ventaja y mayor inteligencia, aunque la de Jason Reitman aporta más frescura y un tono amable más agradable.

También competirá en los Oscar® “La cinta blanca”, aunque en la categoría de mejor película en habla no inglesa. Un cuidado y perturbador trabajo de Michael Haneke en torno a un pueblo alemán donde la intolerancia y el rigorismo moral crean un caldo de cultivo para la violencia, según el director. Al margen de esta dura y pesimista perspectiva cargada de ideología, estamos sin duda ante un ejercicio formal impecable, de exquisita fotografía, y con un preciso dominio del tiempo y de la puesta en escena. No le va a la zaga “Yuki y Nina”, película minimalista de marcado aire francés, con una mirada infantil que asiste a más de una separación y que madura entre la cruda realidad y la fantasía poética; ni la última joya que nos ha ofrecido el maestro Oliveira, “Singularidades de una chica rubia”, aunque sólo sea recomendable para cinéfilos, lo mismo que “Mudanza”, el cortometraje de Pere Portabella que la precede en su proyección en las salas.

Igualmente reservada para un espectador minoritario y más preocupado por el lenguaje fílmico que por el entretenimiento y la emoción es “La mujer sin piano”, exploración del alma vacía de una mujer que abandona su hogar huyendo de la rutina y del desamor. En el polo opuesto, tenemos dos propuestas americanas: “La decisión de Anne”, un melodrama de los de llorar a gusto… a partir de una niña con leucemia que precisa del riñón de su hermana, concebida sólo con tal propósito por sus padres; y “Sherlock Holmes”, thriller como espectáculo para seguir una nueva aventura de la archi-famosa pareja de detectives, y en la que lo mejor es su fotografía y diseño de producción.

Donde más se deja notar la cuesta de enero –la resaca de las Navidades con sus regalos de Reyes causan estrago, al parecer– es en lo que al mercado de dvd se refiere: poco que ofrecer que merezca la pena. “Malditos bastardos” (Blu-Ray) no exige presentación porque promoción y éxito de taquilla no le han faltado a Tarantino, mientras que “Frozen river (Río helado)” sí que merece nuestro respaldo porque se trata de una película de enorme sutilidad y sensibilidad, además de compromiso humano y social. Más sensaciones y suspense encontramos en “Expediente 39”, cinta de terror psicológico con elementos típicos del género que cumplen su función de entretener y sobrecoger. También sirve para algo más que pasar el rato “District 9”, con alienígenas y humanos que dan miedo y risa casi a la vez. Lo que provoca pavor y repulsa es “Anticristo” por la excesiva dureza y la falta de medida y contención de Lars von Trier al retratar sus infiernos, por lo que no nos atrevemos a recomendarla… sin miedo a perder un amigo. En cambio, la animación japonesa y Miyazaki no fallan y nos ofrecen “Ponyo en el acantilado”, trabajo luminoso y muy entrañable, aunque no se encuentre entre lo mejor de la filmografía del cineasta nipón.

En las imágenes: Fotogramas de “La cinta blanca” – © 2009. Distribuida en España por Golem. Todos los derechos reservados. De “Sherlock Holmes” – © 2009. Distribuida en España por Warner Bros. Pictures International España. Todos los derechos reservados. De “Frozen river (Río helado)” – © 2008. Distribuida en España por Sagrera. Todos los derechos reservados.

Publicado el 3 Febrero, 2010 | Categoría: Año 2010, Recomendaciones

Etiquetas:, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Artículos relacionados:

5 comentarios en “La cuesta de enero y la llegada de los Oscar® determinan la cartelera”

  1. El unicornio

    No entiendo lo de “acusado cinismo antisemita”. Si hay algo que la peli de los Coen no es, es precisamente “anti”, puesto que de la parodia nace una crítica feroz contra el antisemitismo imperante en la América de los 50.

  2. Julio

    Sobre lo del cinismo, unicornio, creo que está claro en casi todas sus comedias. Y sobre lo del antisemitismo, me parece que no sale precisamente bien parado el mundo judío, que dan un buen repaso a la educación recibida (represión, culpa, normativa, vaciedad formal…). Pienso que parodian esa manera de entender la vida y en la que ellos crecieron: no es un “anti” frontal y directo, pero sí cáustico, ácido…; al menos, eso es lo que decía en mi crítica. Yo no he entendido “Un tipo serio” como una crítica al antisemitismo de los 50.

  3. El unicornio

    No estoy de acuerdo, Julio. Es verdad que es una visión autoparódica del judaísmo, pero en absoluto es “antisemita” siendo como es una película la mar de “judía” que además explora con tanta acidez la división que siempre ha existido en el judaísmo entre superstición y racionalismo. La parodia misma forma parte de la cultura judía y la película (así lo reconocemos aquí) es una visión ácida, claro, pero ¡¡¡¡¿¿¿antisemita?? ¡En absoluto! Es la película más “judía” de los Coen y aunque es verdad que parodian muchas cosas que formaron parte de su educación, también es verdad que hay pequeños homenajes (en positivo) a los aspectos más divertidos de la cultura judía, porque ser judío no es una realidad estrictamente religiosa (además uno de ellos, no recuerdo quién, es un enamorado de la literatura judía ídish del Este de Europa, por ahí tiene un libro editado).

    En cuanto a la crítica contra el antisemitismo, está muy presente en la figura del vecino violento con el hijo, la familia de cazadores. Ir “a la caza del judío” era uno de los deportes preferidos de la América de los 40-50. Incluso en el ambiente universitario donde Larry estaba supuestamente más protegido, se dejan ver algunos atisbos de discriminación. El judío en la américa de los 50 no era “blanco”: era “judío”, una cosa aparte, y eso queda muy marcado en la peli.

    Mi escena favorita de la peli, aparte de la de Larry delante del pizarrón, es la del rabino: “Vengo a ver al rabino”. Y le responde la secretaria: “Ahora no puede verle. Está pensando”. Jajajaja.

  4. El unicornio

    Dicho de otro modo: criticar algún aspecto (o incluso muchos aspectos) del judaísmo como religión no le convierte a uno en “antisemita”. Imagínate… ¡la mitad de los israelíes lo serían! :-)

  5. Julio

    Vamos entendiéndonos, unicornio. Coincido contigo en que es la más judía de los Coen, que hay un humor judío inteligente y autoparódico… Igual la palabra “antisemita” es muy fuerte y categórica y repara en matices necesarios… Me parece que los dos opinamos que a las autoridades religiosas, familiares y académicas que tratan de transmitir una “formación judía” no les dejan bien; y que lo que critica es la irracionalidad de algunos… la ceguera de cierto semitismo hasta el absurdo (ya había algo en “El gran Lebowski”). Aunque pienso que no solo critica la religión judía, sino una buena parte de la misma cultura… o al menos sus señas más identitarias.

    En cuanto a las escenas, sin duda son las dos más inteligentes y divertidas porque saben colocar la cámara en su sitio, lejos… y dejando al profesor o al rabino aislado y como en otro mundo alejado de la realidad: dejar la puerta entreabierta y soltar ese lacónico comentario es toda una lección de cine y de austeridad narrativa.

    Un saludo,

Deje un comentario

Copyright © 2008 La Mirada de Ulises. Todos los derechos reservados | Diseño: YGoY, modificado por Rafa Casado