Un viaje a través del cine, con el hombre
y la sociedad como protagonistas

“The lovely bones”: Desde el mirador de la muerte y del amor

[6/10] Mirar la vida que uno deja con la muerte es el propósito de Peter Jackson en “The lovely bones”, y para ello despliega toda su imaginación y aliento poético. Lo hace a través de la mirada de una niña de catorce años que al inicio nos cuenta que ha sido asesinada, sin poder vivir la vida que tenía por delante y sin acudir a la primera cita con su amor adolescente. Es la mirada luminosa y tremendamente expresiva de una joven gran actriz que se llama Saoirse Ronan, que arranca los mejores momentos de una cinta que avanza entre el realismo de denuncia y la poesía de la imagen. Suyos son los instantes en que el espectador se siente transportado a un mundo de ensoñación y drama, desde la angustia del momento de su muerte y su aislamiento en la intemporalidad hasta el dolor al contemplar el devenir de su familia o la dicha experimentada desde su particular cielo.

No en vano, Jackson adapta aquí la novela de Alice Sebold “Desde mi cielo” y busca imprimir un tono poético y romántico que se impone en todo momento al thriller policiaco e incluso al drama familiar o de denuncia social. Arranca la película con la voz en off de Susie, para contarnos su corta vida y transmitirnos sensaciones de pena por el mundo del que fue arrancada por un psicópata asesino de menores. Esos momentos y la imposibilidad para comunicarse con el mundo de los vivientes al poco de morir son los más conseguidos, los que impactan en el ánimo del espectador al ver cómo se esfuerza inútilmente por no perder contacto con los suyos: un esmerado tratamiento visual y sonoro hacen que sintamos su presencia y su ausencia, su diluirse en el tiempo y espacio terrenales mientras se prepara para alcanzar el cielo. Porque antes de entrar en ese paraíso de color, tiene que superar la prueba del odio que brota en su corazón, permitir que cada cual continúe su vida en la tierra, aprender a mirar adelante y a liberarse de la muerte con el amor.

Si funciona esa faceta poética y surrealista a través de los ojos de Susie, y también su factura visual, no podemos decirlo mismo de la vertiente realista. Ni la denuncia de pederastia tiene la necesaria fuerza ni muchas reacciones del drama familiar resultan convincentes: no queda suficientemente justificada la huida de la madre, ni las intuiciones del padre o de la hermana, o de esa enigmática chica-poeta que viene a ser su reflejo y eslabón continuista (mala copia de la Verónica de Kieslowski); está claro que esas “conexiones” de vivos y muertos se alimentan del misterio del amor y que se mueven en un estadio espiritual –como toda la cinta, abierta a la trascendencia–, pero narrativamente no acaban de integrarse bien con la trama realista.

En un guión desequilibrado que se mueve en el difícil horizonte entre dos mundos, la trama parece ir en ocasiones a la deriva, con pistas falsas y personajes erráticos, y donde al padre que da vida Mark Wahlberg le falta un punto de fuerza y de naturalidad, Stanley Tucci no desarrolla suficientemente el lado simpático de su esquizofrénica personalidad como para hacer creíble su gancho con la chica –su reacción con el padre tampoco convence–, mientras que Susan Sarandon está de más tanto como su estrafalario personaje. Mejor interpretación es la de Rachel Weisz, aunque el guión le juega una mala pasada al obligarle a tomarse unas vacaciones, y sobre todo la mencionada Saoirse Renan, que aporta frescura, sentimiento, tensión y dolor hasta echarse sobre los hombros toda la historia y ensombrecer al resto del reparto.

El director de “El Señor de los Anillos” deja su huella de visionario –tienen mucha fuerza plástica esos barcos gigantes dentro de las botellas, o el derrumbe del mirador– y se da su festín de luz y color con una estilizada fotografía, introduce numerosos elementos metafóricos para hablar de la muerte y la vida, se aprovecha de la planificación y del sonido para generar momentos de suspense canónico –por ejemplo, con la incursión de la hermana en la casa–, y no se olvida de un final justiciero que viene exigido por el guión. Al final, ningún lugar mejor que el mirador de Susie, lugar de la cita con el amor, para contemplar las conexiones de la vida que dejamos, para quedarnos con el bello recuerdo de un instante capturado por una fotografía y por los ojos de una niña que creía en el amor, aunque tuviera que madurarlo para entrar en el cielo.

Calificación: 6/10

Imagen de previsualización de YouTube

En las imágenes: Fotogramas de “The lovely bones” – Copyright © 2009 DreamWorks Pictures, Film4 y Wingnut Films. Distribuida en España por Paramount Pictures Spain. Todos los derechos reservados.

Share on Facebook0Share on Google+0Tweet about this on TwitterEmail this to someone

Publicado el 26 febrero, 2010 | Categoría: 6/10, Año 2010, Críticas, Drama, Gran Bretaña, Hollywood, Nueva Zelanda

Etiquetas: , , , , , , , , , , , ,

3 comentarios en ““The lovely bones”: Desde el mirador de la muerte y del amor”

  1. anabel

    leyendo las criticas por Julio R Chico me gustaria ver The Lovely bones y nacidas para sufrir, buenas opiniones

  2. Julio

    Gracias, Anabel. Están bien, pero me parecen más conseguidas las de “An education” en la línea mágico-melodramático y por la interpretación de la protagonista, y “Shutter Island” como guión de mayor fuerza dramática y por el trabajo de DiCaprio.

  3. La Mirada de Ulises » Blog Archive » Dos estrellas en el firmamento americano: Ellen Page y Saoirse Ronan

    […] a la libertad”, “El último gran mago”, “City of Ember: En busca de la luz” o en “The lovely bones”. Tanto en un caso como en otro, ir a ver una película de estas dos jóvenes actrices es asegurarse […]

Deje un comentario

Copyright © 2008 La mirada de Ulises. Todos los derechos reservados | Diseño: YGoY, modificado por rafacas | Cabecera: Echeve