Un viaje a través del cine, con el hombre
y la sociedad como protagonistas

“Avatar”: Una defensa de la naturaleza en todas sus dimensiones

[7/10] Había mucha expectación ante el estreno de la nueva superproducción de James Cameron, sobre todo por ver hasta dónde la tecnología informática y el 3D pueden suponer la salvación del cine en las salas, frente al home cinema, al dvd y a internet. Presupuesto y trabajo de promoción no le han faltado, y tampoco espectacularidad y fantasía en unas imágenes hechas para ponerse las gafas de la tridimensionalidad… y correr, volar y soñar con unos indígenas primitivos y con unos humanos sofisticados. Porque en el fondo, “Avatar” es un alegato ecologista y antimilitarista que quiere hablar de diálogo y convivencia entre culturas, de investigación genética y de su mercantilismo en una obsesión por el enriquecimiento sin límites ni ética alguna. Mucha acción y mucha lucha épica entre bandos enfrentados por la conquista y defensa del territorio, por la preservación o aniquilación de la propia tradición y Naturaleza, por la lealtad a una misión y a unos dirigentes que se traicionan en su orgullo o que desconfían de lo foráneo.

Una historia de amor en la línea de “Apocalypto” y de “El nuevo mundo”, donde las criaturas materiales se ven las caras con las máquinas y entablan una guerra sin cuartel en los cielos y en la tierra, donde los humanos se presentan como alienígenas venidos del cielo para destruir una Madre Naturaleza virgen, donde volvemos a contemplar los resortes del hombre para obrar milagros con la unidad, lealtad, compasión o espiritualidad como signos de identidad. Es la crónica grabada por un marine enamorado, que decidió ser más humano y abandonar su desolado mundo para vincularse con un pueblo que aún creía en los dioses y en el poder del amor, en los milagros y en la armonía con la Naturaleza, en la confianza y en las relaciones entre las personas.

¿Quién soy? se pregunta un Jake Sully de personalidad escindida tras repetidas traslaciones de cuerpo (imposible no acordarse de “Matrix”), pues la confusión entre sueño y realidad le ha nublado el horizonte… lo mismo que el amor, para comenzar a dudar entre la obediencia al coronel o a su corazón y conciencia. Una vez más, es la búsqueda de uno mismo y de la felicidad, el retorno a la naturaleza física y humana que se ha ido pervirtiendo con el afán desmedido de poder, y donde quedan en entredicho el progreso deshumanizado. Frente a ellos, Cameron apunta un naturalismo imbuido de filosofía new age, donde las criaturas se funden con la Naturaleza buscando un equilibrio de energías, pero donde también se trasciende con una religiosidad inherente en el hombre y presente en todas las culturas, aunque sea en su modalidad telúrica (aquí vemos una divinidad simbolizada con el Árbol de las almas, en unas de las más bellas escenas visuales). No falta tampoco la vertiente histórico-política para hacer una encendida defensa del indigenismo precolombino y un ataque al colonialismo norteamericano contemporáneo, siempre dentro de una lectura políticamente correcta.

Todos estos planteamientos están expuestos de manera un tanto tópica y sin matices, con personajes de rasgos simples y poco desarrollados, con historias previsibles –desde el enamoramiento hasta el duelo final– y de escasa originalidad (las referencias al western con su rodeo o su “Séptimo de Caballería” con “Bailando con lobos” como modelo, al cine bélico y a sus intensas batallas aéreas, o al de ciencia ficción y a sus aliens… son constantes). Lo que no hemos visto nunca antes es el grado de perfección técnica alcanzada, con bellísimos parajes naturales digitalizados –el colorido del bosque o de esas islas flotantes que recuerdan a Miyazaki son únicos–, con unos movimientos de cámara (quizá haya que decir infográficos) espectaculares y con la posibilidad de “meterse en la escena” porque los personajes adquieren fisicidad y se salen de la pantalla (en un efecto más conseguido que el de profundidad de campo por perspectiva): es el asombro de unos primeros planos que se escapan… y que rompen la cuarta pared para sorprender y cautivar, como lo hizo el tren que llegaba a la estación hace más de un siglo.

Mucha maestría en los efectos visuales y en el diseño de producción para una película que entretiene y que en algunos momentos deja absorto al espectador, que sin embargo echa en falta algo más de emoción y ternura en la historia de amor –aunque supera la frialdad de los personajes del cuento de Navidad de Zemeckis, por ejemplo–, pues acaba algo cansado con tanta acción y trepidación a lo largo de más de dos horas y media (podría haberse reducido algo, sobre todo en la batalla final). Pero, sin duda, quien ve “Avatar” sale convencido de que el futuro del cine industrial –que no del Cine– está en el 3D, y no se arrepiente de haber pagado algo más por las gafas para ver las vidas de este “avatar” que quiso recorrer el camino inverso a la Sirenita, para saber quién es… y defender lo natural en todas sus dimensiones.

Calificación: 7/10

Imagen de previsualización de YouTube

En las imágenes: Fotogramas de “Avatar” – Copyright © 2009 20th Century Fox, Giant Studios y Lightstorm Entertainment. Distribuida en España por Hispano Foxfilm. Todos los derechos reservados.

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Publicado el 19 diciembre, 2009 | Categoría: 7/10, Acción, Año 2009, Ciencia-ficción, Críticas, Fantástico, Hollywood

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11 comentarios en ““Avatar”: Una defensa de la naturaleza en todas sus dimensiones”

  1. El unicornio

    Yo estoy enfadada, Julio. Enfada con esa gran mentira de querer hacernos creer que “el futuro del cine pasa por el 3D”. ¿Mande? El futuro del cine pasa por que siga habiendo gente que quiera hacer cine, así o asao, en 3D o el plano de toda la vida, con gafas de coloritos o sin ellas. Sé que de nada sirve esta pequeña protesta para conmigo misma, pero me molestan mucho estos profetas de la tecnología que piden que todos nos “adaptemos a sus nuevos modelos de negocio” para posteriormente proclamar que esto de que la gente se baje pelis ya tiene solución: ¡¡¡el 3D!!! Vaya por Dios, y yo con estos pelos.

    Pobres cineastas unidimensionales.

  2. Julio

    Opino como tú, unicornio, y por eso al final de la crítica señalo que el futuro del “cine industrial” está en el 3D, pero no el del “Cine” (con mayúsculas). El futuro del Cine está, en mi opinión, en que vuelva a haber buenos guionistas que tengan interesantes historias que contar, que construyan personajes creíbles que luego sean interpretados por actores de talento, y en que haya directores capaces de unir los muchos elementos que deben hacer de una película una “obra integral”.

    Lo de las tecnologías sirve para el entretenimiento poco exigente, pero eso es la industria… y lo que la mayoría quiere en una sala. Lo que estamnos viviendo no es sino una lucha por el negocio, como la hubo cuando la televisión y el cinemascope y color, y ahora con el home cinema e internet.

    En fin, ten paciencia y selecciona el cine que ves, como ya haces. Un saludo, y feliz Navidad

  3. El Unicornio

    :-) Para resarcirme, estoy viendo una vez más “Deseando amar”. Para reconciliarme un poco con la vida y esas cosas. Por mucho que me esfuerce, no alcanzo a imaginármela con gafas de colores ;-) Por lo demás, estoy completamente de acuerdo contigo.

    Feliz Navidad para ti y los tuyos también, Julio.

  4. Individuo Kane

    En primer lugar quiero señalar que lo del guión es fundamental: una buena historia, conflictos interesantes en los personajes, etc.
    Ahora bien. Lo del 3D me parece un avance para cualquier película. La profundidad de campo “vista” es muy sugerente. A mí me encantaría ver “Deseando amar” o “Eva al desnudo” en 3D. Me di cuenta cuanto en “Avatar” aparece la secuencia del general hablando a sus soldados en esa sala abarrotada. El 3D no es fundamental, desde luego, como tampoco lo es el color. Pero creo que, en la mayoría de los casos, es un valor añadido que aporta valor especial.
    Acabamos de “ver” la profundidad de campo. Es un terreno a explorar. En “Avatar”, por ejemplo, juegan con ello en los subtítulos cuando los personajes hablan en na’vi.
    La cuestión no es escoger entre 3D o no 3D. El 3D ya es imparable. La cuestión es cuándo emitirán las televisiones en 3D y el cine se verá obligado a buscar otro avance tecnológico. ¿El holo?

  5. El Unicornio

    Posiblemente tengas razón, Kane, y es verdad que el 3D puede aportar cosas muy interesantes en el futuro, pero… ¿tanto costaba escribir un guión decente para algo en lo que llevas trabajando la friolera de 12 años? ¿Tan poco importante es la historia? Es que me parece un insulto a la inteligencia del espectador (de cualquier espectador) salir con una mezcla de Pocastontas y Kevin Costner cualquiera y decir que eres lo más de lo más desde la invención del pan bimbo :-(

  6. La Mirada de Ulises » Blog Archive » “The world builder”: Tecnología, arte y humanidad para el cine

    […] estreno de “Avatar” ha provocado cierta polarización en la toma de posturas entre los cinéfilos: unos han dado la […]

  7. La Mirada de Ulises » Blog Archive » El mejor cine de diciembre de 2009

    […] que merecen ser recordadas y recomendadas. En la selección de diciembre, la taquilla se la llevó “Avatar” con toda la brillantez y espectacularidad de las 3D, y también con sus evidentes carencias de […]

  8. Silvia Teresita

    Evidentes carencias que vale la pena recordar: Pandora tiene dioses, los hombres no. La naturaleza no es obra del Creador… no basta que sea buen 3D, sino como dijo alguien, necesitamos buen cine, con buenas historias de hombres que encuentran el verdadero sentido de la vida en su señorío sobre la naturaleza, que por supuesto demanda conservarla, no destruirla. En fin… volver la mirada a la trascendencia y no a la inmanencia y al panteísmo. Efectos 3D buenos, si. Contenido: mucho que desear.

  9. Julio

    Pienso como tú, Silvia Teresita. “Avatar” es puro espectáculo visual y tecnológico, que quiere apuntar a cierta trascendencia aunque ésta aparezca muy contaminada, vamos a decir, de aspectos telúricos, panteístas o de superstición. Pero en estos tiempos de materialismo, uno puede -y a veces debe- conformarse con un cine de mínimos, abierto a ese sentido espiritual de la persona.

  10. La Mirada de Ulises » Blog Archive » “Avatar” y la guerra contra el materialismo

    […] llamada al asombro ante las nuevas tecnologías y el poderío visual que plasman en la pantalla, aspectos muy tratados en esta misma web y en tantos artículos que ha generado el trabajo de James Cameron. Pero conviene que vayamos un […]

  11. La Mirada de Ulises » Blog Archive » Adoctrinamiento: ¿Una muerte injusta?

    […] la masa para pensar por sí misma. Reitman lo sabe, y también James Cameron. ¿Siguen pensando que “Avatar” es un cuento de hadas tan puro como el espíritu de los habitantes de Pandora? Les pido que miren […]

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