[6/10] Entre fogones y teclados se mueven dos mujeres que atraviesan un momento apasionante pero también delicado de su vida. Con recetas y con el apoyo de sus pacientes maridos encontrarán la manera de creer más en sí mismas y de cocinar una vida llena. Son historias basadas en la realidad, narradas de manera alterna y con estilo placentero por Nora Ephron, para dar vida a dos mujeres que encontraron en la cocina su tabla de salvación personal y también familiar. “Julie y Julia” es, más allá de una película de gastronomía, un romance cocinado a fuego lento y una fábula acerca de la tenacidad para dar fin a un proyecto y de la manera de construir una vida matrimonial estable.

Nuestras heroínas son Julie Child, la esposa de un diplomático americano destinado a París en 1949, y Julia Powell, una escritora fracasada que trabaja en el neoyorquino barrio de Queens atendiendo a los damnificados tras el 11-S. Son mujeres que necesitan una ocupación y un proyecto que las ilusione en un tiempo de crisis y de nubarrones emocionales. Julie es campechana y emprendedora de carácter, y lucha por conseguir su diploma de cocina francesa para americanos mientras inicia con dos amigas un monumental libro que espera un día publicar. Cincuenta años más tarde e inspirada en ese recetario, la texana Julia sigue los pasos de su idolatrada maestra… y recoge sus experiencias en un blog y no sobre el papel de calco de su antecesora. Son vidas paralelas pero con personalidades distintas, y también plasmados por Ephron de manera dispar en el celuloide. Para la afrancesada Julie opta por la comedia un tanto histriónica y caricaturesca –no hay más que ver la altura de las parejas–, con personajes de escasa complejidad y reacciones planas, con situaciones algo rocambolescas –basta con ver a las amigas de Julie– y entornos de cartón-piedra para una comicidad de la que no se libra el senador McCarthy. Dibujada como un arquetipo de los años cincuenta, difícil lo tiene Meryl Streep para dar vida a su personaje, que resulta un tanto histriónico y exagerado en su entusiasmo y poco cercano al espectador.

Pero cuando la cámara mira a Julia, el aire fresco entra en la sala y el espectador respira autenticidad para conectar e identificarse con el personaje. Su historia de obsesión ante una idea que de pronto llena su día, sus nervios ante lo incierto de una nueva situación, su ansiedad y alegría al ver que alguien ha reparado en lo que ha escrito en su blog, su hundimiento ante el fracaso o su desesperación ante un santo marido al que saca de sus estribos… resultan muy creíbles, gracias sobre todo a la rica interpretación de Amy Adams, quizá lo mejor de la cinta. Ella da luz y un poco de ritmo a una doble historia que, de otra manera, hubiera discurrido por lo anodino y complaciente –algo de eso hay, y hubiera mejorado con algo menos de metraje–, por lo cansino y repetitivo. Pero en sus reacciones hay inseguridad y sentimiento, fragilidad emocional e ilusiones, y eso se transmite incluso en la manera de expresarse en su blog al hablar de cocina y de algo más.

La película no esconde ninguna sorpresa ni engaña al espectador, y en cambio sí le regala momentos dulces y entrañables, con maridos que siempre miran el lado bueno de las cosas y esposas que tratan de aprender a cocinar sus emociones. Un trabajo con mensajes para la vida y con recetas para alcanzar la felicidad, tan goloso como la tarta de chocolate que preparan y tan suave y sabroso como el plato preparado con abundante mantequilla. Gustará a quien busque el romance sin trampa ni cartón, sensible y también sensiblero. ¡Bon appétit!
Calificación: 6/10
En las imágenes: Fotogramas de “Julie y Julia” – Copyright © 2009 Columbia Pictures, Easy There Tiger y Amy Robinson Productions. Fotos por Jonathan Wenk. Distribuida en España por Sony Pictures Releasing de España. Todos los derechos reservados.
Publicado el 7 Noviembre, 2009 | Categoría: Año 2009, Comedia, Críticas, Hollywood, Romance
Etiquetas:amor, Amy Adams, crítica, Julie y Julia, Meryl Streep, Nora Ephron
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