La maquinaria de la Seminci está ya en pleno funcionamiento, y es justo reconocer la buena organización de esta edición y la exquisitez en la atención al público y acreditados. Para su segundo día, se nos tenían reservadas dos fábulas sobre la pérdida de la inocencia a cargo de Marc Recha y de Mona Achache: miradas desde infancias poco corrientes para unos trabajos con firma de autor, aunque dejan desigual sabor en el espectador. Tanto Recha en “Petit indi” como Achache en “Le hérisson” (El erizo) cuentan historias de niños que se abren a la vida y que experimentan la tragedia como clave para la maduración, pero en el catalán se vislumbra un tono pesimista en una película que sabe a poco, mientras que la francesa presenta una película con más empaque y que ofrece una puerta a la esperanza sobre las posibilidades del amor para transformar hasta la misma muerte. En “Petit indi”, Arnau es un joven sensible y solitario, dueño de un cantarín jilguero y con su madre en la cárcel, que experimentará el desencanto de la vida, con sueños rotos y un entorno difícil. Una historia mínima plagada de silencios y abocada a un fatalismo que se ve venir pero que llega de manera pausada –casi diríamos premiosa– entre cárceles de humanos y de pájaros, entre la Naturaleza salvaje y la contaminada por el hombre.


Hablando de diversidad cultural llegó la tercera del día en la Sección Oficial, “Amerrika”, de Cherien Dabis. Una película sencilla y sin alardes narrativos o visuales, pero entretenida y positiva, muy agradable de ver. Una madre palestina y su hijo adolescente se ven obligados a irse a los Estados Unidos… en busca de un lugar y un futuro. Allí les espera su hermana y familia, asentados pero que atraviesan por dificultades en el entorno tras la desconfianza provocada por los atentados del 11 de septiembre. Inmigración y necesidad de quererse como uno es y de defender la propia identidad como telón de fondo para un drama familiar tratado con amabilidad y una elegante ironía, con personajes cargados de humanidad y un desenlace que deja buen sabor de boca y que arrancó tantos aplausos como “Le hérisson”. Dos películas entrañables que tratan de dar un lugar a los que son distintos, y también tratar de aprender algo de ellos.
En las imágenes: Fotogramas de de “El erizo” – © 2009. Distribuida en España por Alta Classics. Todos los derechos reservados. De “Amerrika” – © 2009. Distribuida en España por Festival Films. Todos los derechos reservados.
Publicado el 25 Octubre, 2009 | Categoría: Año 2009, Opinión, Seminci
Etiquetas:Amerrika, Cherien Dabis, El erizo, Josiane Balasko, Marc Recha, Mona Achache, Petit indi, Seminci
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