[6/10] En la vida, a diario y por la calle, todos vamos buscando un poco de amor y recogiendo esas pequeñas muestras de afecto que nos ayuden a seguir caminando. Son instantes impredecibles que llegan sin avisar, quizá en torno a un café o fumando un cigarrillo en la acera. Son sensaciones que se escapan si uno no se está atento para percibirlas, imágenes fugaces que pueden perderse en la memoria, momentos inefables que hay que saber apreciarlos y guardarlos para toda la vida, deseos que pueden esfumarse si no se ponen por obra, amores que se marchitan si no se cuidan y protegen. El amor lo es todo, y adquiere tantas modalidades y formas de expresarse como personas lo sufren y padecen. En torno a él se construyen historias imaginarias, celos enfermizos, engaños sin descubrir, pasiones destructivas, y también consuelos en el dolor, compañía en la vejez, ternura en la soledad y fidelidad hasta la muerte. Son sentimientos tan universales que una ciudad como Nueva York no podía dejar de convertirse en escenario donde hallar tal variedad de matices y donde descubrir las reacciones que provoca.

Por eso, tras la experiencia de “Paris, je t’aime”, el productor Emmanuel Benbihy decidió continuar su proyecto, y trasladarse a Nueva York para encargar a once directores que hicieran su particular acercamiento al amor desde la ciudad de la libertad: el resultado es “New York, I love you”. Diversidad de miradas tras la cámara pero sin que las costuras finales de la película impidan creer que estamos viendo un único film y no un collage de cortos, pues su unidad de estilo llama la atención. Mérito del productor y del montador, o demérito de los directores que no acaban por aportar su sello particular a la historia que les corresponde a diferencia de lo que sucedía en la cinta francesa. Sea como fuere, hay un mismo aire al recoger la vida de una gran urbe y recorrer el viaje de la vida, quizá con la cámara de video de una de las protagonistas que va por la calle grabándolo todo… y terminar mostrándonoslo sobre las fachadas de los edificios: es la síntesis de lo más espiritual y de lo material que le da acomodo, el resumen de una vida con meandros y segundas oportunidades –como la de ese matrimonio del restaurante, caído en la rutina–, con trampas y sorpresas –como la historia inicial del ladrón (de afectos) robado– pero también la imagen de fidelidad de esos ancianos que entre reprimendas y desvelos van andando “sin levantar los pies del suelo” para terminar abrazados frente al mar –en una de las historias más entrañables y también más realistas y conseguidas, a cargo de Joshua Marston–.

Si en la dirección podemos disfrutar del trabajo de Mira Nair, Fatih Akin o de la novata Natalie Portman entre otros, en la interpretación el plantel de grandes actores es aún mayor y el nivel medio se resuelve con altura, sin que nadie desmerezca en este trabajo colectivo que se ofrece como homenaje al fallecido Anthony Minghella. Y precisamente el que ha escrito el responsable de “El paciente inglés” y que dirige Shekhar Kapur, es el más logrado y conmovedor: nos ofrece la historia de una gran dama del canto que llega a Nueva York y se aloja en un hotel; han pasado los años de esplendor artístico en París y su rostro refleja las arrugas del paso del tiempo; se adivina un dolor en el corazón y el desencanto de la vida que la empuja a… pedir unas violetas como último deseo; en realidad, las pocas imágenes del presente esconden un pasado intenso, un vacío y una melancolía que pronto encontrarán consuelo… Una historia tierna y sugerente, muy sensible y delicada, interior y mágica, con tres grandes actores que le dan cuerpo y espíritu: Julie Christie, Shia LaBeouf y John Hurt. La película merece la pena sólo por esta historia.

Hay más historias y más logros, pero quedémonos con esto en una película coral que rastrea el amor efímero y el duradero, el que arranca y el que se marchita, el que permanece en el recuerdo y el que se escribe sobre el papel porque no se ha hallado. Trozos de amor representados sobre los rascacielos por la mirada de quien salió a la calle en su búsqueda, porque lo había perdido.
Calificación: 6/10
En las imágenes: Fotogramas de “New York, I love you” – Copyright © 2009 Vivendi International, Palm Pictures, Sherazade Films, Grosvenor Park Media, Ever So Close, Visitor Pictures, Plum Pictures, 2008NY5 y Grand Army Entertainment. Distribuida en España por Wide Pictures y Universal Pictures International Spain. Todos los derechos reservados.
Publicado el 17 Octubre, 2009 | Categoría: Año 2009, Críticas, Drama, Francia, Hollywood, Romance
Etiquetas:amor, Anthony Minghella, crítica, El paciente inglés, Emmanuel Benbihy, Fatih Akin, John Hurt, Joshua Marston, Julie Christie, Mira Nair, Natalie Portman, New York I love you, Paris je t’aime, Shekhar Kapur, Shia LaBeouf
Artículos relacionados:
2 Noviembre, 2009. 7:55 pm
[...] del romance en territorio americano, una tripleta de cintas serán la elección más adecuada: en “New York, I love you” once directores dan sus brochazos de amor en una película coral con un mismo estilo, aunque destaca [...]
31 Enero, 2010. 5:19 pm
[...] paseo por éste último año, encontramos productos variopintos como “Todo incluido”, “New York, I love you”, el fenómeno incontestable de “New Moon”, “Love Happens”, “Last [...]