Un viaje a través del cine, con el hombre
y la sociedad como protagonistas

“El secreto de sus ojos”: La ceguera de un idealista enamorado

[7/10] Seguir viviendo de los recuerdos o decidirse a olvidar para mirar hacia adelante y recuperar el tiempo perdido. Ese es el dilema de Benjamín Espósito, un jurista reconvertido en escritor tras su jubilación, un idealista que creía en la justicia, y también un enamorado “pánfilo” que dejó perder el tren de su vida. El director Juan José Campanella vuelve por sus fueros melodramáticos para ofrecernos en “El secreto de sus ojos”, una película muy “a la argentina” en la que juega con dos tiempos y dos realidades, la de la vida y la ficción: atrás queda la que investigó el protagonista en un caso de violación y asesinato, ahora revisada y ampliada cuando se dispone a escribirla como novela para espantar sus fantasmas. Dos momentos y dos ejercicios de creación e indagación –muy buena la secuencia inicial de escritura de lo que podía ser su novela y que el espectador visualiza–, donde caben tantos finales como posibilidades ofrece la libertad o el amor en un ejercicio de compromiso complicado y duro, pero que hace que la vida no quede “llena de nada”.

El director de “El hijo de la novia” nos deja una historia de amor en dos tiempos, enmascarada en una trama judicial con asesinatos y tramas de corrupción incluidos. Apela al sentimiento desde sus compases iniciales con una despedida dramática y emotiva en la estación de tren, al más puro estilo romántico y acompañada de notas de piano que aportan la necesaria melancolía. Sigue la escena del crimen con imágenes macabras y el arranque de toda la trama de investigación en lugares oscuros y espesos, bien trufada de luminosos instantes de amor contenido, de tormentosas dudas de conciencia y de una ligera inquietud existencial, además de una encomiable y hermosa amistad. Los flash back funcionan bien, lo mismo que la ambientación y el maquillaje, al llevarlos y traernos a lo largo de veinticinco años. El guión está bien construido y sabe mantener el suspense y enigma de los hechos, bien ayudado por unos rostros que no desvelan más que sentimiento y pasión, y con una trama que oculta los móviles de unos y otros en un mundo de venganza, corrupción, ambición de poder y miedo al compromiso. Sólo esas miradas excesivamente perspicaces a la “foto delatora” o en el estadio son puntos débiles en la trama, sobre todo viniendo de un Benjamín que se muestra incapaz de “ver” al amor que tiene delante y que sólo espera una declaración –queremos pensar que el título se refiere a los ojos de Irene, más elocuentes que mil palabras–, pero habrá que hacerle esta concesión.

Funciona mejor la historia de amor silenciado que la trama policial, más tópica y donde no faltan alusiones a las injerencias políticas en el ámbito judicial o a la indefensión, a la dictadura y los desaparecidos, aparte del omnipresente fútbol como pasión irrenunciable de la Argentina. Entre la pareja protagonista hay buena sintonía y el espectador se percata de ello, a la vez que no deja de hacer sus hipótesis sobre quién encubre o utiliza a quién, dado el carácter confuso y ambiguo de algunos de ellos. El elenco de actores permite creerse a los personajes y sentir con ellos, bien perfilados por la pluma de Campanella –o de su alter ego Benjamín–, con un Ricardo Darín que vive en carnes propias lo que dice y una Soledad Villamil que responde con los ojos a tanta solicitud no manifestada. Buen papel también para Guillermo Francella como amigo borracho pero fiel, cómico y dramático a la vez.

Tienen los argentinos una tremenda facilidad para el discurso y las réplicas ágiles, y eso lo aprovecha Campanella para descargar el peso de la historia sobre el diálogo. Si el comienzo es muy visual y cinematográfico con un uso de la fotografía que borra los contornos para centrarse en la pareja, a medida que la historia avanza… la película se hace cada vez más narrativa, con un montaje y planificación que derivan hacia lo televisivo y que se apoya en la carga de suspense propia del thriller, para terminar –demasiado metraje– “cerrando puertas” con complacencia y un plus de romanticismo. Al final, este thriller policíaco puede verse como el proceso de maduración de un idealista que confía ciegamente en la justicia hasta que la realidad le enseña otra cosa, de un joven enamorado que no se decide por miedo o incertidumbre y que necesita encontrarse con la verdad que esconden esos ojos para poder a escribir la letra “A”.

Calificación: 7/10

Imagen de previsualización de YouTube

En las imágenes: Fotogramas de “El secreto de sus ojos” – Copyright © 2009 Tornasol Films, Haddock Films y 100 Bares Producciones. Distribuida en España por Alta Classics. Todos los derechos reservados.

Publicado el 25 septiembre, 2009 | Categoría: 7/10, Año 2009, Argentina, Críticas, España, Melodrama, Thriller

Etiquetas: , , , , , , ,

3 comentarios en ““El secreto de sus ojos”: La ceguera de un idealista enamorado”

  1. El mejor cine del 2009 y el que más gustará al espectador | CinemaNet

    […] El secreto de sus ojos, de Juan José Campanella […]

  2. La Mirada de Ulises » Blog Archive » La mano que mece la cuna de la Academia, y unos Goya sin riesgo ni sorpresa

    […] el caso es que competirán con dos rivales y películas bastante más equilibradas y conseguidas. “El secreto de sus ojos” llega al espectador por la vía romántica y poética, gracias también a la convincente […]

  3. La Mirada de Ulises » Blog Archive » El mejor cine del 2009 y el que más gustará al espectador

    […] El secreto de sus ojos, de JuanJosé […]

Deje un comentario

Copyright © 2008 La mirada de Ulises. Todos los derechos reservados | Diseño: YGoY, modificado por rafacas | Cabecera: Echeve