Un viaje a través del cine, con el hombre
y la sociedad como protagonistas

“Un cuento de verano”: La fe de un niño que mueve montañas

[8/10] No es frecuente que el cine polaco llegue a nuestra cartelera, como tampoco lo es encontrar una película tan deliciosa y fresca como “Un cuento de verano”, de Andrzej Jakimowski. Una cinta inmersa en el llamado “realismo mágico” para una historia de iniciación en la madurez. Esa es la que vive Stefek durante unos días de verano, entre la estación de tren en que descubre a un padre que le abandonó tiempo atrás, la empresa de la Unión Europea en la que su hermana Elka trata de conseguir trabajo y las calles de un pueblo que vive plácidamente sin agobio ni estrés. Es la hermosa historia de un niño que comienza a plantearse las cuestiones importantes de la vida, que cree en el poder del deseo y del sacrificio, y que espera que su familia se recomponga con la vuelta de un padre un poco despistado.

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Es “realismo” porque contemplamos un país en vías de desarrollo -basta ver el estado de la carretera- y personajes en situaciones y con reacciones creíbles y naturales, y es “mágico” porque lo imposible tiene cabida a través de esa mirada inocente de un Stefek que cree que unos soldados de plomo impedirán la huida de un pasajero y un tren que no debe partir, que las palomas volverán al palomar con un chasquido de dedos o que unas monedas arrojadas generosamente a las vías del tren servirán para tentar a la suerte y ponerla a favor. También es “poético” porque todo es sugerido leve y sutilmente, sin subrayados innecesarios de diálogo, música o estilo visual: la escena de la bolsa con comida y la papelera, la espera de Jerzy a su novia Elka a la puerta de casa o del mismo Stefek mientras su hermana acude a la entrevista de trabajo… Son momentos de tierno lirismo, con unos personajes sencillos y auténticos, cuya felicidad se fragua limpiando platos o arreglando coches, sin un mal gesto pero tampoco con una sonrisa de plástico o una impostura forzada.

Espléndida interpretación de unos actores en su mayoría no profesionales, especialmente de Damian Ul y Ewelina Walendziak en el papel de unos hermanos entre los que hay muy buena sintonía, pero también de Rafal Guzniczak como el novio de Elka y del resto de secundarios que contribuyen a generar un ambiente muy sincero y conmovedor. Sólo la figura paterna se escapa a ese entorno realista para habitar en un mundo fantástico que la imaginación del niño ha creado. Plagada de símbolos con un fuerte sentido metafórico -las palomas, el tren, los soldados…-, la puesta en escena no pierde un ápice de frescura y en ningún momento se vislumbra ni una sombra de la temible solemnidad.

Además, nunca desaparece el tono entrañable y placentero, la ingenuidad y confianza en el poder del deseo inocente de un niño… porque toda la historia es contemplada desde el punto de vista de Stefek: por eso, la película se ve con una sonrisa en los labios, mientras asistimos a ese misterio de la vida en que el milagro es posible. En la historia siempre se deja espacio a la libertad personal y al azar, a que el devenir se construya por la confluencia de las decisiones de unos y otros, a que un vagabundo o un borracho juegue su papel en el destino de quienes incluso no conocen. Pero también se respira un optimismo sin complicaciones ni enredos, donde todo cabe porque la gente es sencilla y buena sin convertirse en marionetas esquemáticas de un guión superficial.

Una magnífica película que entronca en la tradición del cine humanista del este de Europa, con un tono positivo y esperanzador, y con un niño que empuja a creer que todo es posible para quien lo persigue con fe y empeño. No hay duda de que el espectador saldrá conmovido por la sencillez y sutilidad de sus imágenes, por el carácter entrañable y sincero de la historia, por recoger la mirada inocente de quien confía en enderezar la vida y forzar para que el padre ausente vuelva al palomar.

Calificación: 8/10

En las imágenes: Fotogramas de “Un cuento de verano” – Copyright © 2007 Kino Swiat International y Zjednoczenie Artystów Rzemieslników. Distribuida en España por Sherlock Films. Todos los derechos reservados.

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Publicado el 12 mayo, 2009 | Categoría: 8/10, Año 2007, Comedia, Críticas, Drama, Polonia

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3 comentarios en ““Un cuento de verano”: La fe de un niño que mueve montañas”

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