Un viaje a través del cine, con el hombre
y la sociedad como protagonistas

“La vergüenza”: Atascados en la inmadurez

[5/10] Pepe y Lucía son un matrimonio sin hijos que tienen en régimen de acogida a Manu, un niño peruano que previamente ha estado con otras dos familias y que ha sido devuelto en ambos casos al Centro. Tampoco esta joven pareja logra hacerse con el chaval tras más de un año intentándolo, a pesar de haber empleado en la casa a una mujer peruana que le facilitase la integración, y ahora que deben pasar la prueba definitiva de adopción crecen las dudas de su capacidad y se plantean devolverle. Esta historia escrita y dirigida por David Planell obtuvo la Biznaga de Oro a la Mejor Película en el reciente Festival de Málaga, y también la Biznaga de Plata al Mejor Guión. Esto podría significar que estamos ante la mejor película española del año, pero no es así porque las cintas nacionales que tienen más caché han buscado otros escaparates de mayor prestigio, y Málaga ha mirado especialmente hacia nuevos realizadores. Como opera prima e intento de llevar al cine temas importantes de nuestra sociedad, “La vergüenza” se merece una oportunidad, lo mismo que sus protagonistas atascados en la inmadurez, y eso hay que reconocerlo.

Ver tráiler

La cinta de David Planell muestra su impronta televisiva con diálogos discursivos y una planificación basada en el plano-contraplano, lo mismo que cierto aire teatral en la puesta en escena reducida a interiores y en sus interpretaciones dramatizadas. Sufre un desequilibrio entre una estética visual cargada de sentido metafórico -al inicio y al final se hace énfasis en esos peces ad@ptados en una pecera o esas cañerías atascadas- y un discurso que se apoya sobremanera en el uso de la palabra. También resulta irregular su desarrollo, con secuencias en que el diálogo resulta forzado y solo busca poner al espectador en antecedentes de la situación -toda la escena en el tendedero de ropa, por ejemplo-, aquellas en que la cámara se queda con el matrimonio para sacar sus problemas de pareja -donde falta fuerza dramática-, otras en que se apunta a la cuestión social de la inmigración desplazando la atención a Manu y a la empleada Rosa -la escena más espontánea y natural, pero también la que deriva hacia el melodrama de sobremesa-, y también a la larga escena con la asistenta social y donde lo cómico y sarcástico cobra protagonismo y dan a la película los momentos mejor conseguidos.

Ese desequilibrio narrativo y la pretensión de tocar demasiados temas de nuestros días -inmigración y racismo, adopción y maternidad, problemas de pareja y comunicación, inmadurez personal- hacen que el espectador comience un poco desconcertado sin saber si está ante un drama o una comedia: encuentra una pareja que evidencia una falta de preparación para ser padres, con un Pepe un tanto infantil con sus pececitos y juguetes que evita al niño al sentir la dificultad para contenerse, o con una Lucía que intenta aportar calidez a las relaciones… pero que son más formales que cariñosas. La puesta en escena es fría, la distancia entre Alberto San Juan y Natalia Mateo parece artificiosa y demasiado hierática, se ceden la palabra en diálogos sin fuerza, y su dramatismo gestual y alusiones al pasado van cargadas de vacío porque sabemos cosas que sucedieron antes… pero no las experimentamos. Es la parte dramática que explotará al final a modo de juego de confesiones adolescentes, de nuevo sin gravedad ni trascendencia. Podríamos pensar que falta dirección de actores en esos pasajes graves, que no hay química entre los protagonistas…, o también que el matrimonio está atascado en su relación y de ahí la falta de vida sincera.

Mucho mejor funciona la película cuando entra en escena la asistenta social, Irene, que viene a “examinarles” sobre su idoneidad. La actriz Marta Aledo aporta frescura a la escena con comentarios tópicos y de libro que trae a la conversación y que permiten a los protagonistas las mejores y más auténticas reacciones de la película, y alguna que otra risa. La comicidad y sarcasmo que llenan esos momentos hacen que la película dé un vuelco y que hasta la frialdad inicial se cargue de sentido y se comprenda el drama de estos adultos-niños que juegan a tener un niño como lo harían con los peces o al juego de sincerarse. Entonces, los secretos y deseos de un matrimonio dejan abierta una vía de salida… y los bomberos desatascan las tuberías, cuando deciden superar la vergüenza a quedar mal y darse una segunda oportunidad.

Calificación: 5/10

Imágenes: Fotogramas de “La vergüenza” – Copyright © 2009 Avalon Productions. Distribuida en España por Avalon. Todos los derechos reservados.

Share on Facebook0Share on Google+0Tweet about this on TwitterEmail this to someone

Publicado el 2 mayo, 2009 | Categoría: 5/10, Año 2009, Críticas, Drama, España

Etiquetas: , , , , , , ,

Un comentario en ““La vergüenza”: Atascados en la inmadurez”

  1. La Mirada de Ulises » Blog Archive » Nuestras recomendaciones del cine de noviembre

    […] con algunos momentos logrados pero de factura irregular y algo pretenciosa, está la española “La vergüenza”, con un joven matrimonio que decide adopta a un niño y que choca con su propia inmadurez. En las […]

Deje un comentario

Copyright © 2008 La mirada de Ulises. Todos los derechos reservados | Diseño: YGoY, modificado por rafacas | Cabecera: Echeve