[6/10] Sacar entrada para ver una película como “La sombra del poder” no entraña ningún riesgo porque uno sabe bien lo que se va a encontrar. Su mismo título ya deja al descubierto su voluntad de denuncia y también su vocación comercial, con una trama de investigación criminal en la que se van destapando todos los engranajes corruptos que intereses políticos y económicos esconden. Mentiras y chantajes, dinero y poder, espionaje y traición, triángulos amorosos y de seducción… todo bien condimentado en un guión que va mostrando al espectador, a su debido tiempo, cada uno de los cabos de un puzzle para conducirle hacia un inequívoco final en que todo queda clarificado.
Con narrativa convencional y planificación televisiva, Kevin Macdonald adapta una miniserie de la BBC sobre una historia de intriga y conspiración, con héroes y villanos donde los periodistas son los primeros y los políticos los segundos, con la aquiescencia de una policía que asiste como convidada de piedra. Una historia en que la verdad parece tener muchas caras, según quién la cuente y los intereses que esconda, donde las esferas de lo público y lo privado se mezclan o distinguen según convenga, donde la doble moral está al orden del día en unos y otros. La amistad se pone a prueba como el amor, mientras que los lazos profesionales -entre periodistas, claro está- parecen los más fuertes e insobornables, y donde estos reporteros de la investigación son increíblemente sagaces e intrépidos y no necesitan más arma que la pluma para implantar justicia.

Al final, tenemos un nuevo héroe, tan inteligente como desordenado, tan leal como recto en sus responsabilidades sociales, que camina impoluto por las ciénagas de la corrupción político-económica. Es un lobo solitario porque incluso entre sus colegas se vislumbran carencias éticas a la hora de buscar la noticia a cualquier precio. Es el rostro displicente y sin tensión de Cal, siempre con la intuición y palabra oportuna de quien va sobrado en el trabajo, interpretado por Russell Crowe de manera más natural -dentro del artificio hollywoodiense, claro está- que su amigo Ben Affleck, quien tiene algunas reacciones poco verosímiles -por ejemplo tras ver la prueba del vídeo- y que a ratos hace que parezca un congresista de pacotilla. Tampoco el personaje de Dominic -decisivo en el desarrollo- convence en un papel difícil como relaciones públicas, y su comportamiento queda entre la confusión y la incoherencia; por otra parte, Rachel McAdams no hace sino reproducir el típico papel de novata que aspira a la primicia que se convierta en el artículo de su vida, contrapunto a la meticulosidad de vieja escuela de Cal.

Demasiada denuncia y palos a tocar, demasiados recodos y finales falsos, demasiados tópicos con políticos (sobre todo republicanos; ¡estamos en la era de Obama!) y militares en el ojo del huracán, y la prensa -en papel y on line, en sana camaradería- como salvadora del mundo. Y entre medias, el amor y la amistad como lugares de riesgo y tapaderas para encubrir la falta de integridad, aunque siempre quedan “algunos hombres buenos”… Un thriller político que transita por territorios conocidos y en el que no hay ninguna novedad, por lo que pasará a engrosar la lista del género como uno más. Sin embargo, está bien realizado y resulta ágil y claro en la complejidad de la trama, con lo que hace pasar un rato entretenido al espectador, atento a cada paso en las pesquisas y reacciones de sus protagonistas.
Calificación: 6/10
En las imágenes: Fotogramas de “La sombra del poder” – Copyright © 2009 Universal Pictures, Working Title Films, StudioCanal, Relativity Media, Andell Entertainment y Bevan/Fellner Productions. Distribuida en España por Universdal Pictures International Spain. Todos los derechos reservados.
Publicado el 21 Abril, 2009 | Categoría: Año 2009, Críticas, Hollywood, Politico, Thriller
Etiquetas:amistad, Ben Affleck, corrupción, crítica, Kevin Macdonald, La sombra del poder, política, Rachel McAdams, Russell Crowe
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21 Abril, 2009. 9:16 pm
A mi me gustó la verdad… russel Crowe hace un papel muy sólida y la historia está bien contada.
Son dos horas que se pasan volando…y sin necesidad de escenitas cual Mentiras y gordas. EL intereés queda patente por si sólo…
Un saludo.
26 Abril, 2009. 8:59 pm
[...] No salimos de las sombras del poder de la semana pasada para seguir escarbando en la corrupción político-financiera que sostiene, en [...]