“Confesiones de una compradora compulsiva”: Finanzas y trapitos… todo es empezar

[6/10] Al acercarse a ver “Confesiones de una compradora compulsiva” conviene tener en cuenta que se trata de una comedia ligera al uso, en el que conviven el romanticismo rosa un tanto prefabricado con el cuento moral de buenas intenciones y mejores logros. Entonces, si uno deja de lado pretensiones cinéfilas o una profundidad en sus planteamientos, pasará un rato entretenido, sin importarle lo previsible y complaciente de su desarrollo o la superficialidad en la construcción de sus personajes. Diríamos incluso que el género de la comedia romántica americana actual exige estos condimentos, necesarios para lograr un plato de ricos sabores que atraiga al público a las salas, y que alimente la buena conciencia moral de los ciudadanos del mundo de los sueños americanos.

compradora-compulsiva-4

Y eso porque todo en la película de P. J. Hogan es falso y postizo, artificial y mezcla de tejidos, como esa ropa que tiene el 5% de cachemir y que se adquiere en rebajas creyendo que se trata de una ganga. Con su protagonista, Rebecca, nos paramos en los escaparates de moda y contemplamos los conjuntos más vistosos de las marcas de turno -que trazan su propia estrategia publicitaria en la película-, sentimos cómo los maniquíes hacen que lo superfluo se convierta en necesario -magnífica la escena inicial-, asistimos a unas divertidas terapias de grupo de compradores compulsivos… y quizá soñemos con un baile lleno de romanticismo. Como decíamos, la mezcla de la película de P. J. Hogan tiene el 50% de comedia romántica y el otro 50 % de cuento moral: la primera funciona defectuosamente a partir de enredos y equívocos, de amor a primera vista y celos superficiales, de dos modelos de mujer tan opuestos como falsos y simples, de reacciones tópicas y mucho azúcar sensiblero. Son los códigos del género y lo que la taquilla quiere cuando busca sentir emociones a flor de piel y princesas “urbanitas”… y el director respeta la tradición y arma una historia que avanza a buen ritmo.

compradora-compulsiva-3

La composición de la cinta se completa con un mensaje humano y social tan perspicaz y elemental como irónico y divertido, y aquí gana enteros la película. Con la lógica ligereza comentada y sin sesudos razonamientos, la protagonista aprende a poner su corazón en las personas y no en los trapitos que tanto la seducen, a valorar la sinceridad y la autenticidad por encima de la imagen y lo políticamente correcto, a insuflar emoción al trabajo y dar vida a unos maniquíes inexpresivos o a un negocio financiero acartonado por la normativa y las leyes del mercado. En el fondo, dos mundos se enfrentan y oponen en el asfalto y en el corazón rosa de nuestra heroína que sueña con ser periodista de una revista de moda: el mundo interior, del amor, los amigos y la familia frente al de la actividad trepidante del trabajo con su preocupación por el éxito, la imagen y el confort. Una tremenda simplificación made in Hollywood, donde todo es posible en un instante y nada pretende pasar por real, pero también donde se sabe ir a la esencia de las cosas importantes, y hacerlo digerible y agradable al paladar.

compradora-compulsiva-11

No hay duda de que detrás de cada diálogo y situación se esconde una buena dosis de ironía y sarcasmo: rebajas y tarjetas de crédito, terapias de grupo y cobradores de morosos, entendidos de las finanzas y espectadores de televisión, marcas de ropa y mercadillos solidarios… vienen muy a cuento en una época de crisis como la actual, donde el cine puede servir para distraerse y reírse un rato. El espectador lo hará en las reuniones de terapia de los compradores compulsivos o con el “acosador” durante el programa televisivo, mientras que encontrará atractivas y sugerentes secuencias como las del maniquí -al inicio y al final-. Más dudoso es que se emocione con la historia de amor, que carece la vitalidad y frescura, la misma que no muestra el príncipe Luke que se desprendió de su etiqueta “Brandon”. Mientras que Isla Fisher cumple en un papel de celofán pero auténtico, Hugh Dancy se queda un poco seco y con personalidad postiza, Joan Cusack tiene un papel de poco recorrido -es una pena- y cuesta ver a Kristin Scott Thomas como dama estereotipada -y cómica- de la alta moda femenina. El problema -o la cuestión- es que todos son personajes caricaturescos en el guión, exagerados en la interpretación… pero ése es el patrón elegido.

compradora-compulsiva-2

Una cinta de color de rosa e intenciones amables, ligera en la superficie y con cargas de profundidad contra la sociedad del consumo, que enseñará a invertir en valores seguros y disfrutar con la vida que tenemos sin dejarnos seducir por el colorido que la imaginación procura. Un entretenimiento que gustará a los aficionados -más a las aficionadas, todo hay que decirlo- de las comedias disparatadas de gags ocurrentes y situaciones ingeniosas, con un vistoso muestrario de actitudes vitales esquematizadas pero lúcidas, con un mensaje positivo y con el reto de hacer emocionantes las finanzas y divertidas las cosas serias.

Calificación: 6/10

En las imágenes: Fotogramas de “Confesiones de una compradora compulsiva” – Copyright © 2009 Touchstone Pictures y Jerry Bruckheimer Films. Fotos por Robert Zuckerman y Abbot Genser. Distribuida en España por Buena Vista International Spain. Todos los derechos reservados.

Publicado el 30 Marzo, 2009 | Categoría: Año 2009, Comedia, Críticas, Hollywood, Romance

Etiquetas:, , , , ,

Artículos relacionados:

2 comentarios en ““Confesiones de una compradora compulsiva”: Finanzas y trapitos… todo es empezar”

  1. Individuo Kane

    Tiene todos los clichés de las comedias románticas pero hay subtramas como la del cobrador que le aportan algo de interés.
    Me gusta la escena del ascensor y las llamadas de teléfonos móviles: tratada como si fuese una trama de espías.

  2. La Mirada de Ulises » Blog Archive » Compradoras compulsivas y personajes de cartón-piedra

    [...] López.- En “Confesiones de una compradora compulsiva” se nos presenta a Rebecca, una joven y entusiasta periodista que soñaba con triunfar en el mundo [...]

Deje un comentario

Copyright © 2008 La Mirada de Ulises. Todos los derechos reservados | Diseño: YGoY, modificado por Rafa Casado