Un viaje a través del cine, con el hombre
y la sociedad como protagonistas

¿Por qué no vamos al cine… a ver películas españolas?

κριτικός. – Tanto me ha insistido el editor de La mirada de Ulises, que ha conseguido que inicie esta colaboración con su sección de Opinión. Comienzo con el objetivo de proponer temas para un debate abierto, en el que participen todos los que lean esto y aporten su punto de vista. Firmo como κριτικός (crítico), con la sana intención de ejercer entre todos esa crítica de modo positivo, planteando ideas y soluciones en los debates que surjan. Muchas de las ideas o propuestas que haga pueden no ser mías originariamente, pero pienso que son interesantes para hacernos reflexionar sobre la realidad del cine en nuestro país, y sobre lo que podemos hacer para que no siga languideciendo. Hecha la introducción, pasemos al tema que da título a estas líneas.

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La publicación en estos días de los datos de asistencia y recaudación de las películas españolas (¿?) por parte del Ministerio de Cultura, nos vuelve a mostrar la cruda y persistente realidad: los españoles cada vez van menos al cine… por lo menos, a ver el cine que se hace en nuestro país. Se puede argumentar que faltan medios, que no sabemos apreciar el buen cine, que lo que nos gusta son las astracanadas (no olvidemos que los grandes éxitos del cine español han sido las distintas secuelas de “Torrente” o de  “Mortadelo y Filemón”…), pero así no se entendería el éxito de otras películas como “Solas”, “El Abuelo”, “Los otros”, “Los lunes al sol”… y que algunas de las cintas actuales con más éxito mundial no han tenido presupuestos “tipo Hollywood” como por ejemplo “Slumdog millionaire”.

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No, no es de recibo esconderse en esas excusas tan manidas. Hay que afrontar la realidad de un modo más directo y sincero, si queremos resolver el problema: nuestro cine no tiene calidad, ni artística ni comercial. Es evidente que todas las generalizaciones son malas y que todos podemos citar una lista amplia de contraejempos, pero los datos nos dicen que, si lo consideramos desde el punto de vista comercial, nuestra industria cinematográfica no sabe hacer productos rentables y, si lo hacemos desde el punto de vista artístico, nuestros creadores están completamente desconectados del público.

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¿Hay que plantearse el cine como negocio? ¿Como arte?, ¿Son incompatibles? Animo al lector a considerar el modelo francés: un cine de calidad y que tiene un éxito relativo en taquilla. Quizá sea el momento de que en España dejemos de mirarnos el ombligo y nos fijemos más en nuestro vecino. Esta es la cuestión que hoy planteo. Yo lo veo así, pero admito todo tipo de opiniones.

En las imágenes: Fotogramas de “Solas” – © 1999 Maestranza Films, Canal Sur Televisión, Canwest Entertainment. Todos los derechos reservados. De “Los lunes al sol” – © 2002 Elías Querejeta, P.C. y Mediapro. Distribuida en España por Warner Sogefilms. Todos los derechos reservados. De “Slumdog millionaire” – © 2008 Celador Films, Warner Bros. Pictures y Film4. Distribuida en España por Filmax. Todos los derechos reservados.

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Publicado el 22 marzo, 2009 | Categoría: Colaboraciones, España, Industria y taquilla, Opinión

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10 comentarios en “¿Por qué no vamos al cine… a ver películas españolas?”

  1. Julio

    Me parece, κριτικός, que en Francia tienen de todo: productos comerciales buenos y malos, y también un cine de calidad. Pero, sobre todo, lo que tienen en Francia es una cultura cinematográfica… que llega hasta el espectador medio; y un sentido proteccionista de su cine asentado por la falta de complejos frente al americano, por ejemplo. Pienso que eso les lleva a realizar un cine con sello propio, que no busca imitar al amigo americano, y también a saber defender y vender lo que hacen.

    El contra-ejemplo lo tenemos en España, donde el que asalta las salas buscando competir con el americano… tiene todas las de perder porque nunca la copia supera al original, y más cuando –es cierto– tienen menos medios. Pero es que nosotros no debemos competir en esa liga sino en otra –no tiene porqué ser inferior de categoría– que se caracterizará por una manera de ver la realidad particular o por un estilo visual, de forma que aportemos algo al resto de cinematografías (eso es Almodóvar, nos guste a no). Eso es lo que la Escuela de “documentalistas de creación” ha conseguido en Barcelona: algo propio, suyo, con ideas y sensibilidad.

    Hay que tener en cuenta otra realidad. En España hay buen cine, pero es el que no llega a las salas pero sí a los festivales… extranjeros. Pero esto se debe a lo que decía arriba de falta de educación cinematográfica, y al complejo señalado. En definitiva, que la cosa empieza en las escuelas, y termina reduciendo las dichosas subvenciones… para que las reciban quienes se lo merezcan y hagan méritos. No es de recibo esas cifras de películas rodadas, de pérdidas de dinero… La ayuda debe ir al cine cultural, no al industrial (que se lo gane en buena liza con sus rivales): ya sé que las fronteras de lo cultural-comercial no son claras, pero…

    Un saludo,

  2. κριτικός

    Es verdad Julio que en España no tenemos la cutura cinematográfica de Francia, es verdad que también tenemos directores reconocidos internacionalmente y es también verdad que en Barcelona ha surgido una escuela de cineastas que han sabido crear una auténtica escuela…
    Pero no podemos negar que el resto deja mucho que desear, que todo el “aparato” cultural en torno al cine se ha aglutinado en base a ideologías (bastante trasnochadas por cierto) y para poder hacer algo aquí tienes que estar en el “circuito oficial”, hasta el propio Almodovar ha tenido sus más y sus menos con la academia.
    Sigo pensando que la solución debe partir de la calidad. No se si realmente hemos de hacer un cine con unas señas propias de identidad únicas o caben varias tendencias, pero si no es bueno no triunfará. Aparte dejo el cine puramente experimental que siempre estará circunscrito a círculos reducidos y que, seguramente, es el que necesitará más ayudas. Hay cine español bueno y comercial (volvemos a Almodovar), pero hay poco.

  3. Laura

    Hola a todos, empiezo por decir que me ha encantado κριτικός tu “bautizo” en el blog, y el debate serio que planteas… Quizá sea demasiado dura en mi análisis, en él seguramente habrá muchos “sin saber”…

    Pero lo cierto es que salvo algunas películas que son la excepción, veo un cine poco sano, muy politizado (aquí comparte enfermedad con alguno de los pilares de nuestro Estado de Derecho), superficial, y en el que sobra lo soez y lo repetitivo… El mundo Almodóvar lo veo ya agotado…

    Es una pena, porque podríamos seguir el modelo alemán, en el sentido de que no hacen falta ideas originales, podemos beber de nuestra propia y gran historia, bien contada, desde mucho puntos de vista, y aprender de nuestros errores del pasado, así el cine se convierte en un instrumento que ayude a la sociedad a evolucionar…, a mover a las conciencias…

    No voy a hablaros de “Mentiras y Gordas”, ahora en antena…, me pregunto ¿es que no hay otras formas de representar a la juventud?, me considero joven y mi realidad no esa que veo en el resumen de la película…. No hay buenas ideas, o simplemente otras… O una forma de aspiar a nuevos modelos sociales… Es desesperanzador… Un cine basura.

    Un cordial saludo, y perdonad mi desconocimiento del tema.

  4. Julio

    Sin negar, κριτικός, lo que dices sobre la endogamia e ideología que se han apoderado de nuestro cine, pienso que un “cine de calidad” no se consigue de la noche a la mañana, y que es precisa la educación como elemento básico para después recoger (espectadores y cineastas). A partir de ahí, se puede arreglar el tema.

    Sorprende, por otra parte, la alta cualificación de profesionales en los aspectos técnico-artísticos (música, fotografía, diseño de producción…) y la debilidad de creatividad (guionistas y directores fundamentalmente; de actores, hay de todo, pienso). Por eso, pienso que, sobre todo, falta madurez cinematográfica (por eso lo de la educación) y también el tener algo que decir con el cine (no hablo de cosas serias ni reflexiones). Al final, nos traicionemos, no nos valoramos… pero eso arranca de la falta de conocimiento y aceptación de nuestras limitaciones: mientras sigamos excusándonos… y pidiendo ayudas. Y como decía Zanussi –lo recogí en un post en este mismo apartado–, hay que tener una buena historia, algo que decir para lograr una película en condiciones, que no sea hueca y se olvide al instante, y esto vale también para un cine ligero de entretenimiento, porque el buen hacer no es incompatible con el transmitir personajes con alma y autenticidad… y eso no se aprecia mucho en nuestro cine.

    Está la Escuela de Barcelona, efectivamente, y más gente que hace lo que puede por libre… Pero el problema no es de talentos, pienso, sino de falta de reconocimiento. Mientras sigamos diciendo que Erice es el mejor… y no se le apoye económicamente y se le deje libertad, menuda incoherencia. Y como Erice, otros más jóvenes como Isaki Lacuesta, Cesc Gay o el propio Jaime Rosales, por ejemplo.

    En definitiva: educación en el cine, sinceridad y reconocer lo que se tiene, apertura de mente para quien piensa distinto, y apoyo a lo que es realmente cultural. Con esos principios, otro gallo nos cantaría… al cabo de unos años.

  5. Manuel Márquez

    Saludos, compañeros; mi más calurosa bienvenida al nuevo articulista de esta Mirada de Ulises, y felicidades por plantear un tema que, como éste, no por recurrente y sobado, deja de tener su interés.

    Mi opinión sobre los males del cine español, sin negar los que subyacen en su fondo y que, con todos sus matices, no creo que se puedan cuestionar, se centra en una cuestión fundamental, que es la del prejuicio negativo del público español hacia su cine. Ni más ni menos.

    No voy a abogar porque lleguemos a los extremos del, por otro lado tan loable (yo siento una sanísima envidia por ese cine, tanto a nivel creativo como comercial), panorama francés: allí, entre una buena película americana y una mala película francesa, la gente lo suele tener bastante claro. La francesa, oh, là, là, claro que sí. Y tampoco se trata de eso.

    El problema es que aquí lo hacemos justa y exactamente al revés; o sea, que entre una buena peli española y un bodrio usamericano (categoría en la que, no está de más recordarlo, se puede encuadrar un sustancial porcentaje del cine que, con ese origen, tan generosamente se exhibe en nuestro país), la gente también lo tiene claro: el truño hollywoodiense. Y así nos pinta el pelo.

    En España, como en Francia, Alemania, la India, U.S.A. o Corea, se hacen películas de todo tipo y pelaje: de corte más artístico, de línea más comercial, de todos los géneros; las hay buenas, malas y regulares, y, además, en porcentajes muy similares a los que pueden exhibir las cinematografías citadas. Y me parece fenomenal que a las malas se las critique y que, consecuentemente, el público les dé la espalda; por supuesto que sí. Pero no entiendo que pase eso también con las que no lo son. Y ahora mismo está pasando.

    Más allá de eso, resulta evidente que el cine español tiene sus problemas, cómo no; unos específicos, derivados de una evidente falta de músculo industrial, que degenera en una política promocional pírrica (y lo que no se publicita, difícilmente se vende), o del sometimiento, por parte de algunos de sus autores, a un “vuelo corto” intencionado, con el cual se autolimitan y se niegan a asumir riesgos; y otros que comparte con el resto de cinematografías universales, como son los de la falta de creatividad o la incapacidad para buscar fórmulas de distribución y exhibición imaginativas.

    Pero, y eso sí lo tengo muy claro, desafío (pacíficamente, por supuesto…) a cualquiera que plantee lo contrario, a demostrar que el cine español no es ni mejor ni peor que cualquier otro. Eso sí, sin calificaciones genéricas ni etiquetas apriorísticas: listado de títulos en mano y peli a peli. Después contamos, y sacamos conclusiones…

    Un fuerte abrazo y hasta pronto.

  6. κριτικός

    Estimado Manuel:

    Es evidente que no se puede generalizar ni hacer valoraciones globales; ni todo lo español es malo ni todo Hollywood es bueno, ni siquiera todo lo francés es bueno. Pero sigo manteniendo mi proposición principal: el cine español no nos gusta a los españoles y tenemos que buscar soluciones para que esta forma de arte y trasmisión de la cultura permaezca.
    Hay películas muy buenas pero que siempre serán para minorías (“La soledad” p.e.) y es claro que dependerán siempre de una financiación mas allá de la taquilla, pero es descorazonador que de las 20 películas más taquilleras en España en enero de este año no hay mas que una película que haya permanecido en la lista más de una semana y en los puestos 18 y 20 (“El lince perdido” una película para un público no precisamente adulto). ¿No sabemos hacer nada mejor? ¿Porqué nuestros actores/directores/productores no se plantean como llegar al público y dejan de despreciar al cine que “ellos” no hacen? Quizá debieran mirar más a Hollywood para aprender como se promociona una película, como se estudia el mercado, …
    Insisto en que siempre habrá películas que no serán comerciales pero aún así hay que pensar que toda la industria del cine no puede depender de la subvención. Ayer el propio presidente de la Federación de Productores de Audiovisuales decía que España tenía mercado para 60 películas al año y estamos haciendo más de 120.
    No se puede despreciar el mercado, hay que ganárselo.

  7. κριτικός

    Perdón a todos, cité de memoria a Pedro Pérez y no eran 120 películas sino 177.

    http://www.elconfidencial.com/cache/2009/03/22/cultura_55.html

  8. Laura

    Yo también leí esa entrevista estupenda por cierto y concluía que en vez de 177 podíamos centrarno en 60 de calidad, redistribuir las ayudas para promcionar ésas.
    Participo de tu colusión Julio sobre “una buena película” que no sea hueca sinoque te deje huella.
    No quise caer en la generalizaciones, tienes razón articulista(me es imposible escribir tu nombre), son injustas. Me gustó Soledad y intentarñé conocer algo más de la Escuela de Barcelon ay de Erice.
    No sin antes decir que no me gustan las pelis de almodovar y sumundo oscuro, y que m¡i deseo es un cine que inspire…, y fresco de ideas, no como prototipo de personajes.
    Mi tono venía por al película que mencioné en el anterior comentario.

    Gracias, sin más, me despido, un cordial saludo.

  9. κριτικός

    Tampoco a mí me gusta mucho Almodovar y menos en las últimas películas en la que parece que, a parte de seguir en esos mundos de personajes raros, se pierde en una retórica hueca, plagada de virtuosismos barrocos que sólo comprende alguien con una gran cultura cinematográfica.
    Dicho lo anterior, debo reconocer que sabe hacer cine, sabe llegar al espectador y sabe comunicar. Pienso que si no se deja llevar por esta última tendencia nunca tendrá problemas para llenar las salas.

    Para Laura aconsejaría que vea algo de José Luis Guerin (“En construcción”, “En la ciudad de Sylvia”, “Los motivos de Berta”, “Innisfree”, …) o “Smoking room” de Gual o “La leyenda del tiempo” de Isaki Lacuesta…
    Pienso que es cine de mucha calidad y que no ha llegado al público.

    Gracias a todos por vuestros comentarios.

  10. Julio

    κριτικός, siendo Fernando Lara director de la Seminci, dio una conferencia sobre el cine español en un curso de verano de la Universidad al que asistí, y comentó que las 118 películas españolas del año anterior eran una cifra insostenible, que el cine español no daba para tantas y que de hecho muchas quedaban incluso sin estrenar. Pocos años después, es director general del Instituto de las Artes y las Ciencias Audiovisuales (ICAA) y no solo no disminuye sino que aumenta el total de películas… ¿es que tiene las manos tan atadas por compromisos políticos?

    Laura, estoy contigo. De “Mentiras y gordas” solo he visto la promoción de la película… y es más que penosa e insulsa. Es la manera de anular el gusto por el cine y de dar siempre lo mismo al espectador joven, de no abrirle horizontes. Cambiando de tercio, yo también te recomiendo a Erice, a Gual (“Smoking room”) o a Isaki Lacuesta (“La leyenda del tiempo”), pero me da miedo lo de Guerin (es excelente y único, pero si no estás acostumbrada… demasiado formalista y del lenguaje de la imagen…, minoritario).

    Manuel, estoy contigo que en España hay buen cine… aunque es el que no se ve en las salas. Del que yo he visto en 2008, destaco “Casual day” y “El truco del manco” sobre todas. Y después “El nido vacío” (más argentina que española…), “Los cronocrímenes” (original idea), “Tiro en la cabeza” (minoritaria), “Lo mejor de mí” (de escuela), “Transsiberian” y “El rey de la montaña” (sin demasiado entusiasmo), dos documentales (“Una cierta verdad” y “Un lugar en el cine”, que son de lo mejor), y algunos aspectos artísticos de “Sangre de mayo” o interpretativos de “Los girasoles ciegos”. Son unas cuantas pero no demasiadas, ni demasiado buenas: simplemente aceptables. Y no incluyo las triunfadoras en la taquilla ni en los Goya (no vi “Solo quiero caminar”). Pienso que hay mucha promoción interesada o endogamia.

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