[6/10] Quienes vimos “Las consecuencias del amor” sabíamos que en Paolo Sorrentino el cine italiano tenía un cineasta de largo recorrido y señas de autor. Por eso no nos ha sorprendido la eficacia de este proceso demoledor que levanta contra Giulio Andreotti, líder de la Democracia Cristiana italiana y de la política del país transalpino durante cuarenta años. El retrato que hace de él es frío y enigmático en lo personal, cínico y sin principios en lo político, despiadado y sangrante como objeto en el que se ensaña sin paños calientes. Auténtico cine político con el que dibuja un personaje, un partido e incluso un país, donde la verdad y la mentira se mezclan y los mafiosos pueden parecer corderitos arrepentidos y los políticos lobos encubiertos. Profusión de datos y abundancia de personajes para una realidad que, sin embargo, queda clara y que podría resumirse en dos palabras: corrupción y cinismo.

Sorrentino trabaja el personaje de Andreotti desde la caricatura, con un rostro hierático, postura exageradamente encorvada y movimientos hasta ridículos, rasgos impecablemente encarnados por Toni Servillo. Sus inteligentes y concisas respuestas, sus silencios y miradas ambiguas vienen a reforzar la tesis del director acerca de un hombre sin escrúpulos y con las espaldas bien cubiertas por la información comprometida que disponía en su “archivo privado”, de conciencia deformada y reprimida, con un dolor de cabeza continuo por la complicidad en tantos asesinatos o tramas de corrupción. Junto a esa exageración del enigma y de lo retorcido, Sorrentino deja también entrever cierta humanidad reprimida y sobriedad franciscana en su “divo”, con la que matiza una personalidad tan caleidoscópica. Sin embargo, la complejidad de los asuntos tratados y la entrada en escena de la misma Mafia que todo lo controla hace sospechar y albergar recelos sobre la postura tan sesgada de Sorrentino.

El director domina como nadie el montaje cinematográfico para asociar imágenes presentes y pasadas, de un lugar y otro, de forma que el resultado lleve al espectador a realidades y juicios en que siempre el político democristiano parece ser “la mano que mece la cuna”. Si la figura de Andreotti es intencionadamente tergiversada, también lo son en muchas ocasiones las imágenes tratadas con grandes angulares que las deforman o con movimientos de cámara manieristas, como si el escenario político fuera el teatro de las mentiras y falsedades de nuestra época. La fotografía es tremendamente eficaz, con luces frías que generan ambientes y personajes solitarios y sin humanidad, o rincones tenebrosos que suscitan misterio y desconfianza, lo mismo que una música arriesgada que pasa de lo sinfónico a lo eléctrico con asombrosa facilidad y con la que quiere mostrar la esquizofrenia de una clase hipócrita.

En definitiva, Sorrentino demuestra ser un artista de las formas cinematográfica escogiendo las idóneas para transmitir un tono ambiental y dibujar a sus personajes, y también un narrador nada convencional que juega con el tiempo y los hechos con soltura y eficacia. Lo que suscitan más dudas es la rectitud al hacerlo de manera tan despiadada y tendenciosa. Habrá que seguirle la pista en sus próximos trabajos.
Calificación: 6/10
En las imágenes: Fotogramas de “Il divo” – Copyright © 2008 Indigo Film, Lucky Red y Parco Film. Distribuida en España por Wanda Visión. Todos los derechos reservados.
Publicado el 17 Diciembre, 2008 | Categoría: Año 2008, Biopic, Críticas, Italia
Etiquetas:corrupción, ética, Las consecuencias del amor, Paolo Sorrentino, política, Toni Servillo
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17 Diciembre, 2008. 11:26 am
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31 Diciembre, 2008. 12:27 am
me ha parecido una pelicula soberbia. los 70 en Italia fue una epoca en la que se ha demostrado mas que de sobra (logia P2, red gladio) que hubo un complot a gran escala para evitar que el partido comunista llegara al gobierno, cuando eran el partido mas votado. Las relaciones que hubo entre los servicios secretos, la extrema derecha y la delincuencia comun hacen que no me sorprenda de que la mafia y la clase politica estuvieran en el ajo.
31 Diciembre, 2008. 10:10 pm
Eso también se ve en “Romanzo Criminale”: había que salvar la democracia a cualquier precio hasta que cayera el Telón de Acero.
Sin pretender atacar ninguna de las dos por su calidad cinematográfica, no me interesó el contenido: es demasiado fácil manipular el mensaje a toro pasado.
26 Julio, 2009. 9:19 pm
[...] CinemaNet), mientras que la buena interpretación del protagonista es lo mejor de películas como “Il divo”, “El desafío: Frost contra Nixon” (ver aquí las críticas de CinemaNet) o “Mi nombre es [...]