[7/10] Premiada por el público en el Festival de Los Ángeles, “Corazones rebeldes” (”Young@Heart”) clausuró la pasada Seminci dejando buen sabor de boca y la sensación de haber ganado al espectador por el corazón. Y eso porque este documental del británico Stephen Walker no recoge otra cosa que la aventura de unos jubilados convertidos en rockeros ocasionales, mientras ensayan para el estreno de un concierto y nos ofrecen confidencias sobre la vida y la muerte, sobre la familia y los amigos, sobre lo humano y lo divino, sobre el amor y el sexo… Visto así, abuelos que canturrean versiones de rock y punk y que declaran ante la cámara… no parece a priori un plato muy apetecible y que pueda triunfar en taquilla. Sin embargo, su buena factura y sobre todo haber logrado transmitir el buen humor y ánimo de sus protagonistas, su capacidad para afrontar retos e ilusionarse con cantar en una cárcel o con ese concierto que preparan durante seis semanas… al final resulta una película muy agradable y que se ve con facilidad, con un entusiasmo y alegría de vivir que se pega y contagia, y eso es también mérito del director.

En este tipo de docudramas no hay interpretación porque los personajes hacen de sí mismos -el coro ha existido y actuado desde 1982, con distintos miembros lógicamente-, pero sí puesta en escena y artificio al rodar: ahí es donde la labor del director debe apreciarse pues tiene que recoger toda la realidad posible sin matar la verdad y espontaneidad de sus actores no profesionales, ganarse su confianza y dedicar muchas horas a la convivencia con ellos -más incluso que al propio rodaje-, aprender a sentir sus mismas inquietudes y gozos para después lograr que las imágenes sean solo un reflejo de lo que él mismo sintió. El protagonismo debe ser de las personas y la cámara solo debe ocultarse y no estorbar, intentar capturar el alma de un ambiente y situación, y cocinar las imágenes a ritmo adecuado para que penetren en el interior del espectador sin necesidad de acudir a recursos sensibleros ni trucos baratos. Por eso, documentales como “Las alas de la vida”, “Una cierta verdad”, “¡Esto es ritmo!”, “El gran silencio” o “Ser y tener” son ejemplos de buen cine y de honestidad, y también suponen siempre experiencias muy enriquecedoras para todo el equipo de la película… y para el espectador que acude a la sala y descubre a personas como él pero quizá en circunstancias y con actitudes diversas -niños y ancianos, enfermos y seres solitarios, individuos con problemáticas de supervivencia o abiertos a la trascendencia- de las que aprender y con las que ennoblecerse.

En “Corazones rebeldes” (”Young@Heart”) el espectador disfrutará y se conmoverá en el emotivo recuerdo a los ancianos que fallecen en esos días o con el “podemos, podemos” de una canción que se les resiste por su complicada letra, sentirá la vida que alienta a Fred Knittle siempre pegado a su botella de oxígeno pero con una voz portentosa, y admirará a Bob Cilman -el director del coro de cuyo nombre toma su título la película- por su optimismo y categoría humana, capaz de ser exigente y disciplinado con los jóvenes rebeldes y también comprensivo y dulce. Walker consigue recoger y transmitir vida con las imágenes, con los testimonios y con unas letras de canciones que adquieren nuevo sentido, y no faltan momentos de humor para reírse de las dificultades y problemas de salud que a todos afectan -ahí está la canción “Schizophrenia”- con una autenticidad y un sentido humanista que ayuda a vivir y a morir. Un documental rompedor y conmovedor muy recomendable para ancianos de cuerpo y de espíritu, que eleva el ánimo y rompe el saque a aquellos que piensan que la vida se termina con la jubilación y la falta de productividad laboral. Mis felicitaciones para todos ellos.
Calificación: 7/10
En las imágenes: Fotogramas de “Corazones rebeldes” – Copyright © 2007 Walker George Films. Distribuida en España por Alta Classics. Todos los derechos reservados.
Publicado el 4 Diciembre, 2008 | Categoría: Año 2007, Críticas, Documental, USA independiente
Etiquetas:Bob Cilman, Corazones rebeldes (Young@Heart), El gran silencio, Fred Knittle, Las alas de la vida, muerte, Ser y tener, Stephen Walker, Una cierta verdad, vejez, ¡Esto es ritmo!
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