Un viaje a través del cine, con el hombre
y la sociedad como protagonistas

“Mongol”: Entre la épica y el amor

[6/10] Es lógico que cada pueblo quiera volver a sus orígenes para rescatar aquellos momentos en que se forjó su identidad y para ensalzar los valores sobre los que se construyó como nación. Todos necesitamos nuestros héroes sobre los que levantar una historia gloriosa que se eleve a la categoría de leyenda y se transmita de generación en generación. El cine épico resulta un instrumento idóneo para tal cometido, y el género del biopic trufado de aventura muy adecuado para recoger sus hazañas, siempre desde la confrontación de estructuras y mentalidades. En “Mongol”, Sergéi Bodrov mira hacia la época en que la estepa mongola era un mosaico de khanes en tenso e inestable equilibrio de intereses, para recrear la figura de su unificador y mitificarlo en la epopeya. Es la primera parte de una trilogía sobre el emperador Ghengis Khan, que vive una infancia amenazada y una juventud perseguida hasta finalmente aglutinar a sus gentes y darles unas leyes y también una humanidad.

Es precisamente esa armonía entre la disciplina y la mansedumbre, entre el honor y el perdón, lo que distingue al líder Temudgin del resto de khanes del entorno: el trato respetuoso con sus gentes y su compromiso por defender a sus familias por encima de todo, el sentimiento de amor hacia su mujer que le lleva incluso a la guerra, el reparto del botín hecho con generosidad y el perdón con que responde a la venganza de sus enemigos… son muestras de una nueva mentalidad que choca con los tiempos y costumbres del lugar, cuando no se respetaban ni las leyes más sencillas que el honor o la dignidad marcan. Lo que podía ser su punto débil, la honradez y el sentimiento, se convierten, sin embargo, en elementos para una reputación de señorío que se corre como la pólvora entre sus vecinos y que le reporta incorporaciones de guerreros y amigos. Una nueva época de humanidad y orden se anuncia, y la imagen del héroe se agiganta hasta el extremo de hablar con su dios-lobo o plantar cara a las fuerzas de la Naturaleza que amenaza con sus rayos.

Narrada en flash back como relato heroico de envergadura, la película del ruso Bodrov contiene todos los elementos para que guste a los amantes del género, comenzando por una generosa producción aunque no alcance a las de Hollywood. Rodada en extensos y bellos parajes, con una lograda ambientación de época que permite al espectador adentrarse en otras coordenadas culturales distintas a las suyas, y con una espléndida fotografía y una música que arrastra a la épica de los hechos. El carácter de leyenda queda subrayado -quizá de manera excesiva- con unos ralentíes que recogen la lucha en la batalla, con guerreros que desafían a la muerte por un señor y un ideal, y sangre que brota a borbotones y salpica al espectador.

Las panorámicas se reservan para los coreográficos movimientos de masas sobre la estepa, y los primeros planos para las escenas íntimas: equilibrio lírico, dramático y épico para una cinta de carácter artesanal, que da lo que promete y que resulta entretenida. Artísticamente cuidada y con interpretaciones correctas, discurre en todo momento por los cauces establecidos por el género y contribuye sobremanera a la exaltación patriótica porque al protagonista le mueven altos y honrosos ideales, aunque aún sean un poco primitivos. Por otra parte, las abruptas elipsis narrativas y la incapacidad para recoger el enriquecimiento interior y espiritual del protagonista en los momentos de tortura y esclavitud dificultan el entendimiento de algunas de sus decisiones épicas y fragmentan en exceso el relato.

Viendo “Mongol” resulta imposible no acordarse de las hazañas de “Braveheart” (Mel Gibson) o de “El emperador y el asesino” (Chen Kaige) -o de tantos otras películas sobre la unificación china-, pero también vienen a la memoria los western clásicos americanos que reconstruyen sus comienzos como nación, y especialmente de “El hombre que mató a Liberty Valance” (John Ford) por servir de puente entre épocas de barbarie y civilización, de venganza y de perdón, de violencia y humanidad. A quienes les gusten estas películas, sin duda disfrutarán con esta gesta mongol -nominada a los Óscar del 2007 como mejor película en habla no inglesa-, que resulta previsible en su desarrollo pero que avanza a buen ritmo y que complace al espectador que busca la épica histórica y el espectáculo.

Calificación: 6/10

“Mongol” – Copyright © 2007 CTB Film Company, Andreevsky Flag Film Company, X Filme Creative Pool, Eurasiafilm y Kinofabrika. Distribuida en España por Karma Films. Todos los derechos reservados.

Share on Facebook0Share on Google+0Tweet about this on TwitterEmail this to someone

Publicado el 8 diciembre, 2008 | Categoría: 6/10, Alemania, Año 2007, Biopic, Críticas, Drama, Histórico, Mongolia, Rusia

Etiquetas: , , , , , , , , ,

2 comentarios en ““Mongol”: Entre la épica y el amor”

  1. herbert

    me gusto … su alma … es muy fuerte espiritualmente …. la forma de vivir … y lo valiente que es su acompañante

  2. Julio

    Me alegro de que te haya gustado, Herbert. En su momento tendrás ocasión de seguir disfrutando con el resto de la trilogía. Es una lástima que se haya quedado en el camino hacia los Óscar, pero ha tenido bastantes reconocimientos y premios. Desde luego, el protagonista transmite bien los sentimientos profundos que comentas, que a los occidentales nos cuesta un poco entender y quizá por eso nos llame la atención.

Deje un comentario

Copyright © 2008 La mirada de Ulises. Todos los derechos reservados | Diseño: YGoY, modificado por rafacas | Cabecera: Echeve