“Vicky Cristina Barcelona”: paseando amores y tópicos

[6/10] La aventura europea de Woody Allen comenzó en Londres para continuar en Barcelona, donde encontró un productor dispuesto a financiar su película… al parecer siempre que sirviera de escaparate de lo catalán para el mundo, algo muy presente en todo el metraje de “Vicky Cristina Barcelona”. Nada que objetar por que estas son las leyes de la industria, y el negocio tiene que dejar beneficios para todos; sin embargo, quizá el director neoyorquino debiera disimularlo un poco o aprovechar la circunstancia para adentrarse en nuevos temas a la vez que paseaba por localizaciones inexploradas en su cine. En la cinta que ahora nos ofrece hay un poco de turismo, otro de crisis existencial –ligera, muy diluida y sin el dramatismo de “Match Point”–, y mucho de amores en  sus múltiples variantes y de desencantos ante una felicidad inalcanzable. En ese sentido, nos topamos con el mismo Woody Allen de siempre, inquieto y con el psiquiatra a la vuelta de la esquina, pesimista y escéptico, en permanente estado de insatisfacción.

El director de Manhattan no se anda por las ramas y trae a dos jovencitas americanas de veraneo por Barcelona, Vicky y Cristina, a la sazón. Allí conocen a Juan Antonio, un pintor divorciado dramáticamente que tampoco se entretiene en galanterías y que las lleva en avioneta a Oviedo –que concedió el Premio Príncipe de Asturias a Allen, no lo olvidemos– para tener con ellas una aventura à trois, para pasearlas por sus calles y lugares emblemáticos (igual que hará por la Ciudad Condal), y así enamorarlas y envolverlas en un universo afectivo tan inestable como destructivo. Amor a dos, tres, cuatro… bandas y un viaje de maduración en las emociones y de búsqueda de algo que llene la vida de cuatro mujeres diferentes y de un artista bohemio y libertino.

Como en sus últimas películas, Woody Allen juega con los polos opuestos para analizar la naturaleza del hombre: lo habíamos visto en la dualidad comedia-drama de “Melinda y Melinda” y también en la pareja de hermanos de “Cassandra’s Dream”; ahora lo repite al hacer amigas íntimas a dos chicas con conceptos del amor totalmente distintos: la morena  y racional Vicky valora la seguridad y lealtad del compromiso –de hecho se va a casar en breve–, mientras que la rubia e impulsiva Cristina busca tener nuevas experiencias y no tiene reparos en relaciones pasajeras. En la escena nos es presentada también María Elena, ex-mujer del pintor y prototipo de latina pasional y espíritu creativo y guerrero; y Judy, mujer madura e instalada en la rutina que necesita nuevos amores que calmen su sed de afecto. El hombre ibérico recoge el tipo del artista sensible y persona directa, poco dada a la seducción y sí al deseo y a la pasión. En el fondo, estamos ante cinco estereotipos –enfocados sin profundidad– del amor, que cobran vida gracias a las espléndidas y naturales interpretaciones de los actores: amoralidad y explosividad afectiva, inmadurez e ingenuidad puritana… todo nos habla de la fugacidad e inconsistencia del amor y de la imposibilidad de alcanzar la felicidad, del matrimonio como cárcel de rutina y pérdida de libertad, de los amantes y de la inclinación lésbica –auténtico cebo publicitario– como fuerzas destructivas…, del mismo amor como accidente y mera sensación de placer efímero.

Una narrativa y montaje fluidos y sin complicaciones que hablan del oficio de Woody Allen para contar historias, a pesar de que eche mano del fácil recurso del narrador para conducirla y de los acordes de guitarra española para barnizar románticamente cada trama. Una excelente dirección de actores y un extraordinario trabajo de todos ellos, especialmente de Javier Bardem y Rebecca Hall, son los principales logros de esta película menor –por debajo de lo que su director nos tiene acostumbrados–, quizá por ser muy esclava de lugares comunes (turísticos y sociológicos) y de más de un interés político y económico. Al final, un paseo artístico-cultural que es preferible realizar in situ y no desde la sala de cine, una mirada de un turista –Woody Allen– que se queda con tópicos folclóricos y geográficos para darnos un divertimento prescindible.

Calificación: 6/10

En las imágenes: Fotogramas de “Vicky Cristina Barcelona” – Copyright © 2008 Gravier Productions, Mediapro, Antena 3 Films y Dumaine Productions. Distribuida en España por Warner Bros. Pictures International España. Todos los derechos reservados.

Publicado el 26 Septiembre, 2008 | Categoría: Año 2008, Comedia, Críticas, Drama, España, USA independiente

Etiquetas:, , , , , ,

Artículos relacionados:

3 comentarios en ““Vicky Cristina Barcelona”: paseando amores y tópicos”

  1. rosibel

    La película, mala no es… es simplemente un poco decepcionante ya que al ver a esos actores juntos esperas algo mucho mejor, mucho mas sorprendente. Sigo sin entender el globo de oro a la mejor comedia porque la verdad de comedia mucho no tiene y como película no es una película merecedora de un premio como pelicula en sí. hoteles malaga

  2. La Mirada de Ulises » Blog Archive » La esperanza y los ideales en el cine contemporáneo

    [...] una conclusión clara) sobre algo tan complejo como la intimidad de las personas; y la inteligente Vicky Cristina Barcelona se detiene a analizar, con pulso de entomólogo, algunas de las perversiones que puede alcanzar el [...]

  3. La Mirada de Ulises » Blog Archive » Dos recetas: John Ford y Frank Capra

    [...] pocas veces tan bien desarrollados. Si queríamos ver un triángulo amoroso, no hace falta irse al “Vicky Cristina Barcelona” de Woody Allen; lo tenemos mejor plasmado -y con más sentido- [...]

Deje un comentario

Copyright © 2008 La Mirada de Ulises. Todos los derechos reservados | Diseño: YGoY, modificado por Rafa Casado